Una experiencia inmersiva de bienestar, arte y calor comunitario transformará Domino Park entre el 12 de febrero y el 1 de marzo
Nueva York se prepara para recibir un evento inusual y muy oportuno en medio de las temperaturas gélidas del invierno. A partir del 12 de febrero y hasta el 1 de marzo, Domino Park, en la ribera de Williamsburg, se convertirá en el escenario del que promete ser el pueblo de saunas más grande jamás organizado en Estados Unidos. La iniciativa busca ofrecer un refugio cálido y revitalizante para residentes y visitantes, combinando bienestar, cultura y experiencias sensoriales en un formato sin precedentes.
Experimento de baño inmersivo en pleno domino park
El festival, concebido como un “experimento de baño inmersivo y sin precedentes”, está dirigido por Robert Hammond, cofundador de la High Line. Su propuesta fusiona prácticas tradicionales de sauna con programación artística contemporánea, creando un espacio donde el cuerpo, el ritual y la creatividad se encuentran.
La experiencia incluirá:
• Sesiones de spa con boleto
• Más de 1,000 experiencias guiadas por campeones mundiales de Aufguss y expertos en rituales de baño
• Participación de referentes neoyorquinos como Bathhouse, Othership y Russian & Turkish Baths
• Programación pública gratuita
• Talleres de sonido, ritual, arte inmersivo y presentaciones en vivo
El objetivo es que el público pueda sumergirse en un entorno multisensorial que combine relajación profunda, exploración cultural y conexión comunitaria.
Colaboraciones artísticas y un enfoque en la presencia corporal
Entre los socios del festival se encuentra Pioneer Works, institución cultural con sede en Brooklyn. Su director artístico fundador y director ejecutivo, Gabriel Florenz, destacó la oportunidad de expandir el concepto de la casa de baños como espacio creativo.
“Estamos entusiasmados de asociarnos con el festival de saunas de Therme en Domino Park para traer charlas, rituales, talleres y actuaciones a la casa de baños”, señaló. “Nuestro programa conjunto, Hot Bodies, crea un espacio para la exploración encarnada, utilizando el calor como medio y metáfora para profundizar cómo nos sentimos, escuchamos y nos relacionamos. En este espacio no convencional, exploramos cómo reunirse en proximidad puede abrir nuevas formas de presencia y conexión”.
Un invierno para vapor, inmersión y bienestar
El festival llega en un momento en que muchos neoyorquinos buscan alternativas para combatir el frío extremo y cuidar su bienestar físico y emocional. Las sesiones de sauna tendrán un costo que oscila entre 60 y 125 dólares, dependiendo del día y la hora, mientras que la programación gratuita permitirá que más personas puedan participar sin barreras económicas.
Quienes deseen conocer la oferta completa de experiencias, horarios y actividades pueden visitar el sitio web de Cultura de Bathe-ing, donde se encuentra toda la información actualizada
