Después de una pausa de cinco años, el Museo Americano de Historia Natural vuelve a abrir sus puertas por la noche para una experiencia inolvidable. Si alguna vez soñaste con dormir bajo una ballena de 29 metros o explorar salas de dinosaurios con una linterna en mano, marca el 24 de octubre en tu calendario: ese viernes comienza “Una Noche en el Museo: La Experiencia Nocturna”, una aventura mágica para toda la familia.
De la pantalla al museo: una tradición que vuelve
Inspiradas por la película de Ben Stiller Una Noche en el Museo, estas estancias nocturnas comenzaron en 2006 y rápidamente se convirtieron en un clásico entre las familias neoyorquinas. El programa está diseñado para niños de 6 a 12 años acompañados por adultos (no, los adultos no pueden asistir solos). El museo se transforma en un parque de aventuras nocturno lleno de actividades interactivas.
Las entradas estarán disponibles para miembros a partir del 30 de septiembre, y el público general podrá reservar desde el 7 de octubre.
¿Qué ocurre cuando el museo se queda vacío?
La noche incluye recorridos con linterna por las salas de fósiles —sí, podrás mirar al Titanosaurio en plena oscuridad—, además de trivias, búsquedas del tesoro y karaoke en el moderno Gilder Center. También hay exploraciones autoguiadas por espacios icónicos como la Sala Akeley de Mamíferos Africanos, el insectario (donde los bichos estarán bien despiertos) y las brillantes salas de gemas y minerales.
La hora del cuento se vive bajo la imponente ballena azul, una experiencia que reemplaza cualquier luz nocturna con asombro puro.
Recuerdos, regalos y detalles logísticos
Cada noche incluye un souvenir conmemorativo, un cupón para una futura visita y acceso exclusivo a la tienda de regalos, donde encontrarás artículos únicos que no están disponibles cualquier día de la semana.
Las entradas comienzan en $225 por persona e incluyen refrigerios, desayuno ligero y todas las actividades. Las familias pueden agregar cenas y otras mejoras opcionales. Eso sí, hay reglas claras: no se admiten niños menores de 6 años, cada niño debe estar acompañado por un adulto, y los adultos solo pueden asistir como acompañantes.
Una experiencia para atesorar
“Ya sea la emoción de encontrarse con un Tyrannosaurus rex a la luz de una linterna o la maravilla de dormir bajo la enorme ballena azul, la experiencia sin duda creará recuerdos que las familias atesorarán para siempre”, expresó Sean Decatur, presidente del museo.
¿Quieres que te ayude a planear tu visita o preparar una lista de actividades para aprovechar al máximo la noche? Estoy aquí para ayudarte a vivir esta aventura como nunca antes.
