Manhattanhenge, el fenómeno en el que el sol se alinea perfectamente con las calles orientadas de este a oeste en la cuadrícula de Manhattan, regresa en 2026 y vuelve a convertirse en uno de los espectáculos urbanos más esperados del año. La puesta de sol crea un efecto visual único cuando el astro se sitúa justo en el centro de los corredores urbanos, iluminando los edificios y generando una imagen que miles de personas buscan capturar.
Según el American Museum of Natural History, el primer evento del año ocurrirá el jueves 28 de mayo a las 8:14 p.m., cuando podrá verse medio sol alineado con las calles. Al día siguiente, viernes 29 de mayo a las 8:13 p.m., el sol se mostrará completamente visible en el horizonte, ofreciendo la versión más espectacular del fenómeno.
Posteriormente, Manhattanhenge regresará el 11 y 12 de julio, fechas en las que nuevamente se repetirá la alineación solar.
Atrae multitudes y transforma las calles de Manhattan
Durante estos días, es habitual ver a residentes y turistas detenerse en medio de las avenidas para fotografiar el fenómeno, celebrar el momento y observar cómo la ciudad se convierte en un escenario natural para la astronomía urbana. Jackie Faherty, científica investigadora y gestora educativa del museo, describe el evento como una experiencia que combina ciencia, convivencia y caos neoyorquino: “Puedes ver el sol, puedes ver a la gente emocionarse, puedes ver a los taxis molestos porque hay personas en medio de la calle, y también ves a la gente hablando entre sí, algo que rara vez ocurre en Nueva York”.
Las mejores calles para observar Manhattanhenge son las más amplias del eje este-oeste, como las calles 14, 23, 34, 42 y 57, donde la vista del horizonte permite apreciar el sol alineado entre los edificios.
Más allá de las fechas principales
Para quienes no puedan asistir en las cuatro fechas oficiales, Faherty explica que aún será posible observar un “efecto Manhattanhenge” desde el 28 de mayo hasta el 12 de julio. Durante este periodo, el sol seguirá atravesando la cuadrícula urbana, aunque sin tocar exactamente el borde inferior del horizonte al ponerse.
Este fenómeno, afirma la especialista, es una oportunidad para que los neoyorquinos tomen conciencia del lugar que ocupan en el universo: “Manhattanhenge es astronomía en tu cara; es un momento en el que la gente se da cuenta de que vive en una roca que gira y orbita alrededor de una enorme esfera de gas y polvo que llamamos sol”.
Un fenómeno reciente que se volvió viral
Aunque el sol se ha puesto siguiendo el mismo patrón desde tiempos inmemoriales, el entusiasmo por Manhattanhenge es relativamente reciente. El término fue acuñado hace más de 25 años por el astrofísico Neil deGrasse Tyson, del American Museum of Natural History, pero no fue hasta 2009 cuando el fenómeno se volvió viral.
Ese año, multitudes comenzaron a llenar las intersecciones de Midtown para capturar la imagen perfecta. Faherty recuerda que, siendo estudiante de posgrado, propuso organizar un programa público en el museo para observar el evento en grupo. La idea se difundió rápidamente, las fotos comenzaron a circular en redes sociales y Manhattanhenge se convirtió en un atractivo turístico por sí mismo, al punto de que algunas personas empezaron a planificar viajes a Nueva York exclusivamente para presenciarlo.
