Cocktail Kingdom Hospitality Group, reconocido por su capacidad para colaborar con bartenders de talla internacional y permitirles desarrollar propuestas únicas, suma un nuevo concepto a su portafolio. Tras el éxito de espacios como Mace, el bar de cócteles especiados de Nicolas de Soto; Katana Kitten, el izakaya vibrante de Masahiro Urushido; y Superbueno, el local festivo de Ignacio “Nacho” Jiménez, el grupo presenta ahora una experiencia de cócteles omakase creada junto a un equipo de expertos japoneses.
Una Experiencia Omakase Centrada en el Arte del Cóctel
Esta noche abre sus puertas en el Lower East Side el nuevo Cocktail Omakase, un espacio que sustituye el sushi por licores y traslada la filosofía omakase al universo de la coctelería. En lugar de dejarse guiar por un chef, los visitantes se entregan a la creatividad del bartender, quien diseña una secuencia de bebidas especialmente para la ocasión.
El proyecto nace de una colaboración entre el grupo de hostelería y Yujiro “Kiyo” Kiyosaki junto al gerente Kazuaki “Kazu” Nagao, propietarios del Bar LIBRE de Tokio, considerado uno de los 50 mejores bares de Asia. La propuesta se suma a una tendencia creciente de degustaciones centradas en cócteles, como el “smartbar” F&F Bar de Brooklyn, que ofrece un ciclo de doce bebidas, o el menú exclusivo de barra del restaurante Atomix.
Un Espacio que Conserva la Esencia del Local Original
El bar ocupa el antiguo espacio de Uchū y Bar at Uchū, conocidos por su enfoque en sushi y kaiseki. La estructura original resultó ideal para el nuevo concepto: la barra de madera clara y el tragaluz se mantienen en la parte frontal, mientras que la barra de nogal continúa presidiendo la zona trasera. El equipo realizó trabajos de enlucido y derribo de paredes, incorporando además paneles shoji hechos a mano por Miya Shoji, el fabricante de shoji más antiguo de Estados Unidos. El exterior se distingue por un cuadrado luminoso y un mural del artista Cazul 137.
Una Barra de 12 Asientos como Centro de la Experiencia
La barra omakase, con capacidad para doce personas, es el corazón del espacio. Durante una hora, los bartenders preparan y sirven una secuencia de cócteles guiados por la filosofía omakase. El menú inaugural incluye una bebida de bienvenida con notas boscosas, el Ember Highball, elaborado con té lapsang souchong, cedro y ciruela, así como un Tomatillo Shiso Sour vegetal con un toque ácido de yuzu.
Cada cóctel se acompaña de un bocado diseñado por el chef Phillip Kirschen-Clark, anteriormente en Paradise Lost. Entre las propuestas se encuentran un huevo marinado en soja con crumble de tomate y almejas horneadas con sake, jengibre y limón. La experiencia se personaliza aún más gracias a piezas de cerámica y platos creados por el propio chef.
Degustaciones Adaptadas a Todos los Gustos
Aunque cuatro cócteles en una sesión pueden parecer muchos, cada uno se sirve en porciones de tres a cuatro onzas, lo que permite disfrutar de la experiencia sin excesos. Además, los clientes pueden elegir entre un menú con alcohol, uno de bajo contenido alcohólico o una versión sin alcohol, manteniendo la estructura omakase en todos los casos. El precio de la experiencia, 55 dólares, resulta especialmente atractivo para una propuesta de este nivel.
Bar 7: Un Espacio Íntimo para Continuar la Velada
Quienes deseen prolongar la experiencia pueden dirigirse al Bar 7, un bar de siete asientos inspirado en los microbares de Tokio. Allí se sirven cócteles de tamaño estándar, como un sour de limón a la parrilla con soba o un martini de hojicha espresso con shochu. El chef Kirschen-Clark ofrece también aperitivos como edamame fermentado y fideos yaki soba fríos, con la opción de añadir carne Wagyu. En caso de alta demanda, el local cuenta con un salón adicional de quince asientos en el sótano, disponible también para eventos privados.
Apertura y Disponibilidad
Cocktail Omakase abre hoy, viernes 27 de marzo, a partir de las 18:00 horas. Las reservas para los fines de semana comienzan a las 17:30 horas. Durante la semana inaugural, Kiyosaki y Nagao estarán presentes detrás de la barra, ofreciendo una oportunidad única para conocer de cerca a los creadores de esta experiencia.
