¡Feliz día a toda nuestra comunidad! Hoy en nuestro espacio Sabores les mostraremos como preparar esta salsa
Ingredientes
- 2 o 3 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 800 g de tomate en conserva (variedad San Marzano de preferencia)
- Pimienta negra molida (opcional)
- Sal
- Azúcar o bicarbonato sódico (opcional)
- Albahaca fresca
Preparación
Empezamos nuestra receta cogiendo unos 2 o 3 dientes de ajo que vamos a aplastar un poco utilizando la parte ancha de la lámina de un cuchillo de cocina grande. Esto es, ponemos el cuchillo en horizontal sobre el ajo y hacemos presión con la mano.
Con esto conseguimos que el ajo se desgarre y, durante la cocción, aporte más sabor que al realizarle un corte limpio. Pelamos los ajos y los ponemos en una sartén con 4 cucharadas de aceite de oliva.
Calentamos a fuego medio-bajo y dejamos que se doren los ajos al mismo tiempo que irán infusionando el aceite con su sabor.
En cuanto los ajos hayan tomado un poco de color, echaremos 800 g de tomate en conserva. Aunque no es estrictamente necesario, si se desea se puede triturar previamente y pasarlo por un colador fino o chino para eliminar pepitas.
Echamos también un chorrito de agua en el bote de conserva, lo enjuagamos con ella y echamos este agua a la sartén.
Ponemos el tomate a fuego fuerte y cuando empiece a burbujear, reducimos a fuego medio-bajo y dejamos que se cocine, poco a poco, durante 40 minutos.
Cuando el tomate se haya ablandado, a los 20 minutos o así, varias veces y durante el resto de la cocción, iremos picando el tomate con la paleta, para romperlo en trozos más pequeños y que así ayude a la cocción.
Al final, se sabrá que la salsa está lista porque el tomate prácticamente se habrá fundido.
Una vez tengamos lista la salsa, la vamos a condimentar al gusto con pimienta y sal, e incluso orégano.
Además, la probaremos y corregiremos la acidez con una pizca de azúcar o bicarbonato. Por último, incorporamos una cantidad generosa de hojas de albahaca que, para que den mejor sabor, las troceamos con las manos.
Y ya está lista la salsa napolitana para usar a conveniencia.
