Al menos 475 trabajadores migrantes, tanto latinos como surcoreanos, fueron detenidos en una redada sorpresa en una planta de Hyundai en Georgia en Estados Unidos. Este operativo se considera la acción más grande del gobierno de Donald Trump contra la inmigración irregular.
Según la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la redada se llevó a cabo en la planta de baterías de Hyundai Motor Group Metaplant America, cerca de Savannah, donde se fabrican vehículos eléctricos.
Redes sociales activadas
Videos en redes sociales muestran a los trabajadores sorprendidos por la irrupción de las autoridades; algunos corrieron e intentaron esconderse en ductos o en áreas boscosas cercanas.
En la operación participaron el FBI, la DEA y la Patrulla Estatal de Georgia, lo que interrumpió la construcción de la planta de baterías, parte de una alianza entre Hyundai y LG Energy Solution.
Las autoridades confirmaron que entre los detenidos había trabajadores indocumentados y empleados surcoreanos con visas de trabajo.
A pesar del incidente, la producción de vehículos eléctricos continuó. El complejo de Hyundai, que representa una inversión de 7,600 millones de dólares, emplea a más de mil personas. La empresa aseguró que sus operaciones no se vieron afectadas.
Cómo ocurrió la redada en Georgia
“No fue una operación migratoria en la que los agentes ingresaron a las instalaciones, reunieron a las personas y las subieron a autobuses”, dijo Schrank.
“Se trata de una investigación criminal de varios meses en la que hemos reunido pruebas, realizado entrevistas, recopilado documentos y presentado esa información ante el tribunal para obtener órdenes judiciales de registro”.
En el sitio de Georgia, agentes enmascarados y armados fueron vistos dando órdenes a los trabajadores de la construcción que usaban cascos y chalecos de seguridad para que se colocaran en línea mientras los uniformados allanaban las instalaciones, según mostraron imágenes de video obtenidas por CNN.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y las Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), junto con la Patrulla Estatal de Georgia, el FBI, la DEA, la ATF y otras agencias, ejecutaron la orden de registro.
“Juntos, enviamos un mensaje claro e inequívoco: quienes exploten a nuestra fuerza laboral, socaven nuestra economía y violen las leyes federales rendirán cuentas”, dijo el Departamento de Seguridad Nacional en un comunicado.
Una orden de registro presentada el martes en el Distrito Sur de Georgia revela que las autoridades buscaban documentos relacionados con “violaciones de conspiración para ocultar, albergar o proteger” a personas en Estados Unidos sin autorización. Los documentos solicitados incluían registros de empleo y reclutamiento, correspondencia con funcionarios federales y documentos de identificación e inmigración. La orden también identificó a cuatro personas específicas para ser registradas.
Aunque la redada es parte de una investigación en curso, “no se han presentado cargos, lo que significa que por ahora no se acusa a nadie de ningún delito”, dijo Schrank.
Corea del Sur expresa preocupación
En una declaración televisada, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur dijo que “muchos de nuestros ciudadanos fueron detenidos” durante la redada, de acuerdo con una traducción de Reuters.
“Las actividades económicas de nuestras empresas que invierten en Estados Unidos y los intereses de nuestros ciudadanos no deben verse indebidamente afectados durante la aplicación de la ley estadounidense”, afirmó el portavoz Lee Jae-woong.
“En Seúl, también transmitimos hoy nuestras preocupaciones y pesar a través de la Embajada de Estados Unidos, solicitando especial atención para garantizar que los derechos e intereses legítimos de nuestros ciudadanos no sean vulnerados”.
El abogado de inmigración Charles Kuck dijo a CNN que dos de sus clientes fueron detenidos en la redada tras haber llegado desde Corea del Sur bajo un programa de exención de visa que permite viajar por turismo o negocios hasta por 90 días.
Uno de los clientes llegó a Estados Unidos la semana pasada y el otro hace varias semanas, explicó.“Estaban autorizados a trabajar en Estados Unidos bajo la exención de visa”, dijo Kuck. “Ambos realizaban actividades acordes con el programa”.
Los clientes, ambos ingenieros, viajaron a Estados Unidos “para asesorar brevemente sobre el trabajo” y planeaban regresar a Corea del Sur en breve, de acuerdo con Kuck.
“Este viaje era parte de sus funciones asignadas en el extranjero”, añadió.
James Rim, presidente de la Asociación Coreano-Estadounidense del Sureste de Georgia, señaló que muchos de los coreanos en el sitio son trabajadores de la construcción o técnicos calificados.
“Solo queremos asegurarnos de que su situación se maneje legalmente y que sean respetados”, dijo Rim a CNN.
