Los recortes propuestos al programa federal SNAP no solo afectarán a millones de familias que dependen de estos beneficios para alimentarse, sino que también pondrán en peligro la viabilidad de pequeños supermercados que operan en comunidades vulnerables.
Un modelo de acceso alimentario
Cualquier supermercado que se haya convertido en un pilar para su vecindario, gracias a incentivos fiscales del programa municipal FRESH, emplearía a unas 60 personas y ofreciendo oportunidad de desarrollo al vecindario”.
SNAP: una fuente vital de ingresos
Actualmente, cerca del 40% de las ventas del comercio provendrían de pagos con beneficios SNAP. Los recortes propuestos bajo el proyecto legislativo One Big Beautiful Bill amenazan con reducir drásticamente esta fuente de ingresos, afectando tanto a las familias beneficiarias como a los negocios que dependen de ellas.
Los márgenes son muy estrechos. Si se recortan los beneficios, tendré que despedir personal para mantener el negocio a flote.
Impacto nacional y local
Según la National Grocers Association, SNAP sostiene 388,000 empleos en todo el país. En algunos comercios, representa hasta el 70% de las ventas. Con márgenes de ganancia promedio de apenas 1.4%, los pequeños comerciantes no tienen espacio para absorber pérdidas.
En Nueva York, se estima que cerca de 300,000 familias perderán beneficios, afectando a más de 350,000 niños.
Efectos colaterales: salud, vivienda y empleo
Los recortes no se limitan a SNAP. También se proyectan reducciones en Medicaid y programas de vivienda, lo que podría provocar impagos de alquileres, pérdida de empleos en el sector salud y una mayor presión sobre los servicios sociales.
El Fiscal Policy Institute estima que Nueva York podría perder hasta 78,000 empleos en salud y otros 136,000 por efecto indirecto.
