La organización sin fines de lucro Regional Plan Association (RPA) recibió una subvención de $150,000 por parte de The New York Community Trust para fortalecer la participación comunitaria y la defensa del proyecto Interborough Express (IBX), el sistema de tren ligero propuesto para conectar Brooklyn y Queens.
El financiamiento, otorgado durante el verano, permitirá a la RPA realizar actividades educativas, análisis técnico y diálogo directo con residentes, líderes comunitarios y autoridades locales sobre el impacto del IBX en sus vecindarios.
Un tren ligero para conectar comunidades
El IBX, actualmente en fase de diseño, recorrería 14 millas desde Bay Ridge (Brooklyn) hasta Jackson Heights (Queens), aprovechando la línea de carga existente del LIRR Bay Ridge Branch. Según la MTA, se conectaría con hasta 17 líneas de metro y el Long Island Rail Road, ofreciendo tiempos de viaje de 40 minutos o menos entre extremos.
Este nuevo sistema beneficiaría a cerca de 900,000 residentes en los vecindarios a lo largo del trayecto, brindando una alternativa de transporte más equitativa y eficiente, especialmente en un contexto donde los desplazamientos dentro de los distritos exteriores han aumentado.
Educación, equidad y prevención del desplazamiento
Tiffany-Ann Taylor, vicepresidenta de transporte en la RPA, destacó que la idea del IBX nació en su organización como parte de una visión más amplia de conectar Brooklyn, Queens y el Bronx mediante líneas de carga subutilizadas convertidas en transporte público.
“Siempre hemos apoyado el transporte público accesible y equitativo, entendiendo cómo han cambiado los patrones de empleo y uso del suelo en los últimos 10 a 15 años”, señaló Taylor.
La subvención permitirá a la RPA educar a los residentes sobre los beneficios del proyecto, incluyendo reducción de tiempos de viaje, impacto en el valor de las propiedades, y oportunidades para construir más vivienda en zonas que lo necesitan.
Taylor reconoció las preocupaciones sobre gentrificación y desplazamiento, pero subrayó que el IBX representa una oportunidad para aplicar medidas proactivas que protejan a los negocios locales, propietarios y comunidades vulnerables.
“Hemos aprendido de proyectos como el metro de la Segunda Avenida. Esta vez, podemos anticiparnos y proteger a quienes viven y trabajan en los vecindarios afectados”, agregó.
También mencionó que el proyecto podría integrarse con la propuesta de rezonificación City of Yes for Housing, lo que permitiría adaptar el entorno urbano al nuevo sistema de transporte sin comprometer la permanencia de sus habitantes.
