Desde el 1 de octubre, entraron en vigor los nuevos aumentos de alquiler para los contratos de viviendas con renta estabilizada en la ciudad de Nueva York. Los contratos de dos años suben 4.5%, mientras que los de un año aumentan 3%. Estos ajustes aplican a todos los contratos firmados hasta el 30 de septiembre de 2026.
Decisión del Rent Guidelines Board
El Rent Guidelines Board (RGB) aprobó los aumentos en junio, tras una revisión en mayo que modificó el rango propuesto para los contratos de dos años. El rango final quedó entre 3.75% y 7.75%, una reducción de 1 punto porcentual respecto al rango preliminar.
Reacciones Mixtas: Adams y Lander Critican, REBNY Aplaude
El alcalde Eric Adams expresó su desacuerdo con el resultado:
“Estoy decepcionado de que se aprobaran aumentos superiores a los que propuse, aunque el board ejerció su juicio independiente considerando factores como la inflación.”
Por otro lado, el Real Estate Board of New York (REBNY) celebró los aumentos, mientras que el Contralor Brad Lander criticó duramente la decisión:
“Es vital que la ciudad haga todo lo posible para mantener los alquileres bajos, garantizar el mantenimiento de las unidades y cubrir los costos esenciales. En cambio, los designados por el alcalde en el RGB volvieron a subir las rentas de los inquilinos.”
¿Qué Significa para los Inquilinos?
Este ajuste impacta a miles de neoyorquinos que viven en unidades con renta regulada, muchas de ellas ocupadas por familias de clase trabajadora. El debate continúa entre quienes defienden la necesidad de cubrir costos operativos y quienes advierten sobre el peso que estos aumentos representan para los hogares más vulnerables.
