El sistema de refugios creado para atender a los migrantes recién llegados a la ciudad de Nueva York se acerca a su fin. El alcalde Zohran Mamdani instruyó al Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) a presentar, antes de mediados de febrero, un plan para eliminar gradualmente lo que queda de esta red de emergencia, criticada durante años por operar como un “sistema paralelo” sin cumplir los estándares mínimos exigidos al resto de los refugios municipales.
Orden Ejecutiva que extiende la emergencia,
La orden ejecutiva firmada por Mamdani mantiene temporalmente la declaración de emergencia emitida por el exalcalde Eric Adams en octubre de 2022, pero introduce un cambio fundamental: exige que los refugios para migrantes se ajusten a las mismas regulaciones que rigen para todos los refugios de la ciudad. Estas normas incluyen límites de capacidad —no más de 200 camas por instalación— y la obligación de que cada unidad familiar cuente con una cocina, entre otros requisitos.
Según los datos más recientes, alrededor de 30,000 personas permanecían en refugios de emergencia para migrantes en noviembre, una cifra significativamente menor al máximo de más de 68,000 registrado en diciembre de 2023.
Reubicar a miles de personas
Aunque la administración Mamdani busca eliminar el sistema separado para migrantes, muchas de las personas que aún viven en él pasarán a los refugios tradicionales de la ciudad, donde pernoctan unas 60,000 personas cada noche.
La disminución del flujo migratorio hacia Nueva York durante 2024 permitió a la administración Adams cerrar casi todos los refugios masivos que se habían convertido en símbolo de la crisis, dejando solo uno en funcionamiento. Además, la ciudad continúa gestionando aproximadamente 150 hoteles que alojan a familias migrantes.
En los últimos meses de su mandato, Adams clausuró instalaciones emblemáticas como el Row Hotel y el Roosevelt Hotel, así como los grandes refugios temporales en Randall’s Island, Floyd Bennett Field y Creedmoor.
Reubicar a los Residentes
El cierre del último refugio masivo —un almacén en el sur del Bronx donde viven cientos de hombres— representa uno de los principales desafíos para la nueva administración. Joshua Goldfein, abogado de Legal Aid Society, advirtió que el sistema de refugios para adultos solteros no tiene suficientes camas disponibles para absorber de inmediato a todos los residentes.
Además de ese refugio, los 150 hoteles utilizados para alojar a familias migrantes podrían requerir modificaciones para cumplir con las normas de los refugios familiares tradicionales, especialmente la exigencia de cocinas en cada unidad, algo que la mayoría de las habitaciones de hotel no posee. DHS no respondió de inmediato a solicitudes de información sobre el alcance de las adaptaciones necesarias.
Aun así, Goldfein calificó la orden de Mamdani como un avance importante, destacando que obliga a la ciudad a restablecer estándares que la administración anterior había dejado de aplicar.
Cómo Surgió el Sistema
El origen del sistema se remonta al otoño de 2022, cuando Adams declaró un estado de emergencia para flexibilizar regulaciones que garantizaban estándares mínimos en los refugios. En ese momento, unas 20,000 personas habían ingresado al sistema tras cruzar la frontera sur.
Sin embargo, la llegada de migrantes aumentó de manera sostenida, obligando a la ciudad a habilitar gimnasios, almacenes y grandes carpas como refugios temporales. Entre 2021 y 2024, Estados Unidos registró cifras históricas de cruces fronterizos, alcanzando 3.2 millones en el año fiscal 2023, superando incluso los niveles de principios del siglo XX.
Nueva York “Puerta de Entrada”
La falta de una intervención federal significativa, sumada a la protección legal única del “derecho a refugio” en Nueva York, convirtió a la ciudad en el principal destino para quienes buscaban alojamiento inmediato. Entre 2022 y 2025, más de 231,000 migrantes recién llegados ingresaron al sistema de refugios municipal, según cifras de la Alcaldía.
Aunque Adams inicialmente dio la bienvenida a los solicitantes de asilo, con el tiempo expresó frustración por los costos crecientes —más de 8,000 millones de dólares— y criticó al presidente Biden por no brindar apoyo suficiente.
En 2024, reportes de THE CITY indicaron que la administración Adams ya planeaba eliminar el sistema de refugios para migrantes antes de junio de 2025, aunque nunca presentó un plan detallado para lograrlo.
