La ciudad de Nueva York enfrenta la posibilidad de una huelga de enfermeras en varios hospitales privados, aun cuando las protestas previstas en los centros de salud públicos fueron canceladas este miércoles. A pocos días de la fecha límite, las negociaciones continúan y el panorama sigue siendo incierto para miles de pacientes y trabajadores de la salud.
Más de 16,000
Un total de 16,000 enfermeras han votado a favor de iniciar una huelga que podría comenzar el lunes si no se alcanza un acuerdo contractual. El sindicato que las representa señala que los principales puntos de desacuerdo incluyen aumentos salariales, mejoras en los beneficios de salud y medidas más estrictas para prevenir la violencia en el entorno laboral.
Las enfermeras insisten en que las condiciones actuales no son sostenibles y que la falta de personal y recursos afecta directamente la calidad de la atención. “Necesitamos que actúen y firmen contratos justos. Nuestros pacientes no pueden esperar más”, expresó la enfermera Erin Gray.
Siete Hospitales Privados
Los hospitales privados que aún enfrentan la amenaza de una huelga son:
- Montefiore Medical Center
- Mount Sinai Hospitals
- NewYork-Presbyterian Hospital
- Columbia University Medical Center
- Brooklyn Hospital Center
- Bronxcare Health System
- Flushing Hospital
La presidenta de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York, Nancy Hagans, afirmó que la responsabilidad recae en la administración de los hospitales. Según ella, las enfermeras no desean ir a huelga, pero se ven obligadas a hacerlo si no se negocian contratos justos.
Preparativos y Tensiones
La última huelga de enfermeras en la ciudad ocurrió hace tres años y se extendió durante tres días. Como entonces, los hospitales afectados aseguran estar preparando planes de contingencia para mantener sus puertas abiertas y garantizar la atención médica esencial.
Varios centros de salud han emitido comunicados en los que aseguran que cuentan con personal suficiente para continuar operando, independientemente del desenlace de las negociaciones. Sin embargo, también han expresado su desacuerdo con las demandas del sindicato.
NewYork-Presbyterian calificó como “poco realista” la solicitud de un aumento salarial cercano al 30% en tres años. Montefiore, por su parte, argumentó que las exigencias económicas podrían poner en riesgo la atención a los pacientes.
Mount Sinai recordó que ya ha enfrentado una huelga anteriormente y aseguró que está tomando todas las medidas necesarias para proteger a pacientes y empleados en caso de que la situación se repita.
Podría escalar
Con la fecha límite acercándose, las negociaciones continúan bajo presión. Tanto los hospitales como el sindicato coinciden en que una huelga tendría un impacto significativo en la atención médica de la ciudad, pero cada parte mantiene posiciones firmes sobre lo que consideran condiciones laborales justas y sostenibles.
