La Selección Mexicana debutó con autoridad en el Estadio Azteca en el arranque de su Mundial, imponiéndose ante una Selección de Sudáfrica que mostró pocas armas para inquietar al equipo dirigido por Javier Aguirre. El triunfo, celebrado por un estadio repleto, dejó buenas sensaciones, aunque también advertencias: Sudáfrica es, en teoría, el rival más débil del Grupo A y terminó con nueve jugadores, mientras que México cerró el partido con diez tras la expulsión de César Montes.
Un inicio contundente para México
México dominó con claridad la primera mitad y pudo haberse ido al descanso con una ventaja más amplia que el 1-0 conseguido al minuto 9. El gol llegó tras un robo de Lira y una definición precisa de Julián Quiñones, el colombiano naturalizado mexicano que brilló como la figura del encuentro. Su actuación reafirmó la reputación que construyó este año en la liga saudí, donde fue máximo goleador con 33 tantos, superando a figuras como Toney y Cristiano Ronaldo.
El equipo de Javier Aguirre controló el mediocampo con solvencia, liderado por Álvaro Fidalgo, el español del Betis que se adueñó del ritmo del partido. Su manejo de la posesión hizo “bailar” a los sudafricanos, incapaces de recuperar el balón con claridad.
Ocasiones claras y un Azteca encendido
El ‘Tri’ pudo ampliar la ventaja antes del descanso. Raúl Jiménez obligó al portero Williams a una gran intervención, y Quiñones estrelló un balón en el poste que levantó un grito ahogado en las gradas del Azteca. Mientras tanto, Sudáfrica apenas generó peligro sobre la portería de Luis Ángel “Tala” Rangel, quien cumplió con los pronósticos al ser titular por encima de Guillermo Ochoa, ya convertido en histórico al participar en seis Copas del Mundo.
Una segunda mitad marcada por las expulsiones
La segunda parte comenzó cuesta arriba para Sudáfrica, que se quedó con diez jugadores al minuto 49 tras la expulsión de Sithole, quien cayó en la provocación de Brian Gutiérrez. El jugador mexicano, nacido en Estados Unidos, se interpuso en su trayectoria cuando se dirigía solo hacia el arco, provocando la roja directa.
Con superioridad numérica, el público exigía un segundo gol que asegurara el triunfo y mejorara el gol-average. Aguirre refrescó el equipo con el ingreso de jóvenes talentos como Gilberto Mora, de apenas 17 años, ya convertido en una promesa para la afición mexicana.
El segundo gol y el cierre emocional del partido
El 2-0 llegó poco después, obra de Raúl Jiménez tras un pase preciso del ‘Piojo’ Alvarado. Con la ventaja ampliada y el Azteca vibrando, México parecía encaminado a un cierre tranquilo.
Aguirre aprovechó el momento para dar minutos a figuras emergentes como la ‘Hormiga’ González, ídolo de Chivas y uno de los goleadores más prometedores del fútbol mexicano.
Sudáfrica, además, se quedó con nueve jugadores tras una dura entrada de Zwane que el árbitro brasileño sancionó con roja directa tras revisar el VAR. Con diez minutos por jugar, el escenario estaba listo para una fiesta total dentro y fuera del campo.
Un final con sabor agridulce
Sin embargo, el cierre tuvo un giro inesperado: César Montes recibió una tarjeta roja que dejó a México con diez jugadores y generó preocupación de cara al segundo partido del torneo. Aunque el triunfo fue claro, el equipo deberá ajustar detalles y evitar desconcentraciones para mantener el buen ritmo en la fase de grupos.
