Regalar acciones que han aumentado de valor puede ser una estrategia fiscal atractiva para evitar un posible impuesto sobre ganancias de capital al venderlas. Sin embargo, esta decisión implica analizar dos valores distintos que influyen directamente en las obligaciones tributarias del donante y del receptor.
El valor del regalo corresponde al precio de mercado de las acciones en el momento en que se transfieren. Si el total de obsequios otorgados a una misma persona durante el año alcanza o supera los 19,000 dólares (38,000 dólares para parejas casadas), podría existir una obligación de declarar el regalo para efectos del impuesto correspondiente.
Por otro lado, el valor base o basis de las acciones representa el costo original de adquisición, incluyendo comisiones y tarifas. Esta información debe ser proporcionada al beneficiario, ya que será determinante cuando decida vender las acciones en el futuro.
Información esencial que debe acompañar el regalo
El basis es un elemento fundamental en esta estrategia. Aunque el receptor no está obligado a vender las acciones inmediatamente, cuando lo haga necesitará conocer:
- El costo original de las acciones y la fecha de compra.
- La fecha y el valor de mercado de las acciones al momento del regalo.
- Si el donante pagó algún impuesto sobre el regalo.
La temporalidad también es relevante. Si el beneficiario vende las acciones de inmediato, el tratamiento fiscal dependerá del tiempo que el donante las poseyó. Una ganancia generada en acciones mantenidas por un año o menos se considera ingreso ordinario; si se han mantenido por más de un año, se clasifica como ganancia de capital a largo plazo. Este cálculo se remonta a los registros originales del donante.
Beneficios fiscales de regalar acciones
Regalar acciones puede ofrecer ventajas significativas:
No genera impuestos para el donante. La transferencia evita el pago de impuestos sobre ganancias de capital, siempre que el valor anual del regalo no exceda los límites establecidos.
Posible reducción de impuestos para el receptor. Si el beneficiario tiene un ingreso menor que el del donante, la venta futura de las acciones podría resultar en una tasa impositiva más baja. Las ganancias de capital a largo plazo pueden oscilar entre 0% y 20%, mientras que las de corto plazo pueden alcanzar hasta 37%. No obstante, si la ganancia es elevada, las reglas del Kiddie Tax podrían aplicar la tasa impositiva de los padres.
Ventaja del Kiddie Tax. Si las acciones generan dividendos, estos podrían tributar a una tasa menor para el beneficiario. En 2026, hasta 2,700 dólares de ingresos no derivados del trabajo pueden estar sujetos a un tratamiento fiscal favorable: los primeros 1,350 dólares son libres de impuestos y los siguientes 1,350 se gravan a la tasa del menor.
Flexibilidad del regalo. Las acciones pueden ser obsequiadas a cualquier persona, no solo a familiares. Las mismas reglas aplican para otros activos como fondos mutuos, terrenos u otras propiedades.
Aspectos que requieren atención adicional
Si las acciones han perdido valor, suele ser más conveniente venderlas y aprovechar la deducción fiscal por pérdida. En estos casos, proporcionar información detallada al receptor es aún más importante.
También debe considerarse que, una vez transferidas, las acciones dejan de ser propiedad del donante. Esto no suele representar un problema cuando el regalo es para un hijo, pero puede generar situaciones complejas si el beneficiario es un nieto o si existen disputas familiares, como un divorcio.
Además, si el regalo está destinado a cubrir gastos educativos futuros, el valor de las acciones podría afectar la elegibilidad del beneficiario para recibir ayuda federal.
Conclusión
Regalar acciones puede ser una herramienta poderosa dentro de una estrategia de planificación fiscal, siempre que se ejecute correctamente. La falta de información o un manejo inadecuado puede generar consecuencias tributarias inesperadas. Por ello, es recomendable solicitar orientación profesional antes de realizar este tipo de transferencias, especialmente cuando se combinan con otras técnicas de contribución o planificación patrimonial.
