El líder de la minoría del Senado de los Estados Unidos, Chuck Schumer, solicitó formalmente al Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) la adquisición urgente de excedentes de uva Concord y sus derivados, luego de que la empresa procesadora Refresco cancelara de manera imprevista los contratos de 126 productores agrícolas en Nueva York y Pensilvania.
La decisión empresarial deja en situación crítica a decenas de agricultores que ya habían realizado inversiones de capital y completado jornadas de trabajo para la cosecha de 2026, enfrentando pérdidas masivas sin compradores garantizados para su producción.
Crisis en el cinturón vitivinícola del lago Erie
En un acto celebrado en el Laboratorio de Investigación y Extensión del Lago Erie de la Universidad de Cornell, en el condado de Chautauqua, Schumer y representantes del sector agrario explicaron que la intervención federal busca evitar la quiebra inmediata de explotaciones familiares que dependen de la uva Concord como principal fuente de ingresos.
- Impacto en volumen: Productores como Schofield Farms reportan excedentes individuales superiores a las 600 toneladas de uva sin destino comercial.
- Efecto dominó regional: La contracción económica afecta a concesionarios de maquinaria, proveedores de insumos y servicios técnicos en una región donde la industria de la uva Concord sustenta más de 2.000 empleos directos y genera alrededor de 300 millones de dólares anuales.
- Factores estructurales: Wendy Oakes Wilson, presidenta de la Fundación del Vino y la Uva de Nueva York, señaló que el sector atraviesa una “crisis económica sin precedentes” provocada por la caída en el consumo de jugos, el aumento de los costos de producción y la volatilidad climática.
Mecanismo de intervención federal (Artículo 32)
La propuesta de Schumer contempla activar la facultad otorgada al USDA bajo el Artículo 32 de la Ley Agrícola de 1935, un fondo de contingencia que permite la compra de alimentos de producción nacional afectados por excedentes o caídas de precio para su redistribución social.
- Destino de los productos: El jugo de uva y sus derivados adquiridos por el gobierno federal se enviarían a bancos de alimentos, comedores comunitarios y programas de nutrición escolar.
- Independencia legislativa: La intervención del USDA bajo el Artículo 32 no requiere la aprobación previa de la nueva Ley Agrícola (Farm Bill), lo que habilita una acción inmediata tan pronto como la agencia autorice la partida presupuestaria.
Un llamado urgente para proteger a los productores
Schumer enfatizó que la compra federal es esencial para evitar el colapso de una industria que forma parte del tejido económico y cultural del cinturón vitivinícola del lago Erie. La medida, según líderes del sector, permitiría estabilizar temporalmente el mercado, garantizar ingresos mínimos para los agricultores afectados y evitar que la crisis se extienda a otros eslabones de la cadena productiva.
