La selección española inició su camino en el Mundial con un empate inesperado ante Cabo Verde, un debutante que logró contener a una de las grandes favoritas del torneo. El equipo de Luis de la Fuente, llamado a protagonizar un campeonato brillante, no consiguió superar la resistencia del conjunto africano en un partido marcado por la falta de ritmo, la escasa profundidad y la incapacidad para transformar el dominio en ocasiones claras.
Un debut que sorprende al torneo y frustra a la Roja
Luis de la Fuente había advertido que Cabo Verde sería una de las sorpresas del Mundial, y su predicción se cumplió desde el primer minuto. El pequeño país africano celebró el empate como un triunfo histórico, mientras España se marchó con la sensación de haber perdido una oportunidad para marcar territorio desde el inicio.
El regreso de Lamine Yamal aportó energía en el tramo final, pero no fue suficiente para romper un encuentro en el que España se mostró lenta, espesa y sin la chispa habitual. La comparación con el contundente 7-1 de Alemania ante Curazao, otro debutante, dejó aún más en evidencia la falta de contundencia del equipo español.
Un partido trabado desde el inicio
España se encontró con un rival que, pese a su inexperiencia en grandes escenarios, mostró una disciplina defensiva admirable. Cabo Verde celebraba cada recuperación, cada pase interrumpido, cada minuto con la portería a cero. Su entusiasmo contrastaba con la dificultad de España para encontrar su ritmo habitual.
El equipo de De la Fuente tocaba y tocaba, pero sin profundidad. Rodri, Fabián, Cubarsí, Laporte, Llorente y Gavi movían el balón sin lograr desordenar a un rival que se replegaba con orden y acumulaba jugadores cerca de su área. La Roja parecía atrapada en un circuito sin salida, sin carreras al espacio ni rupturas que generaran peligro real.
Pedri cambia el ritmo, pero no el resultado
La primera pausa de hidratación permitió a De la Fuente ajustar detalles, y Pedri asumió un papel más protagonista. El canario comenzó a moverse entre líneas, a girar, a filtrar pases y a romper la previsibilidad del juego español. Su intervención desestabilizó por momentos a Cabo Verde, que dejó de sentirse tan cómodo como al inicio.
Cucurella también ganó protagonismo por la izquierda, especialmente tras el anuncio de su fichaje por el Real Madrid horas antes del partido. Sus incorporaciones generaron las mejores ocasiones: un pase atrás para Gavi, un tiro alto y un centro que Ferran Torres estrelló en el larguero. España parecía acercarse al gol, pero la puntería no acompañó.
Ocasiones desperdiciadas y un rival que resistió
Ferran tuvo otra oportunidad clara que el portero rival logró detener. España había logrado encerrar a Cabo Verde, pero sin encontrar el camino hacia el gol. El desgaste del equipo africano era evidente, pero su estructura defensiva resistía cada embestida.
En el último cuarto de partido, la entrada de Lamine Yamal agitó el encuentro. El joven atacante intentó desequilibrar por banda, generó desorden y levantó al público, pero el entramado defensivo de Cabo Verde se mantuvo firme hasta el pitido final.
Un inicio inesperado para una de las favoritas
España comienza su Mundial con un empate que no estaba en los planes. El equipo mostró una versión apagada, lejos de la electricidad y el control que lo caracterizan. Cabo Verde, por su parte, firmó uno de los debuts más memorables de las últimas décadas, celebrando un punto que sabe a hazaña.
El torneo apenas comienza, pero la Roja deberá reaccionar pronto para evitar que este tropiezo marque su camino. Para más análisis del Mundial, puedes consultar actualidad del torneo.
