La llegada del NFL Combine marca el primer escenario público en el que la nueva dupla directiva de los Giants, encabezada por el gerente general Joe Schoen y el entrenador en jefe John Harbaugh, comienza a mostrar la dirección que tomará la franquicia. Tras una tormentosa temporada y un proceso exhaustivo de búsqueda de entrenador, la organización se prepara para redefinir su identidad competitiva.
Contrato histórico y un nuevo comienzo para Harbaugh
La contratación de Harbaugh, con un acuerdo de cinco años y 100 millones de dólares, no solo representa la mayor inversión económica en un entrenador en jefe en la historia de la NFL, sino también una declaración de intenciones por parte de los Giants. Después de 18 años al frente de los Ravens, Harbaugh llega a Nueva York para liderar un proyecto que busca estabilidad, disciplina y una cultura ganadora. Su primera tarea ha sido conformar un cuerpo técnico desde cero, un proceso que ha ocupado sus primeras semanas en la organización.
Una relación de trabajo sólida
Ambos ejecutivos se reunirán con los medios durante el Combine, y fuentes internas aseguran que su relación ha comenzado con una colaboración estrecha y efectiva. Schoen ha participado activamente en la conformación del nuevo staff, así como en la incorporación de personal clave en áreas de entrenamiento y operaciones. Entre las contrataciones destaca la llegada de Dawn Aponte como vicepresidenta sénior de operaciones y estrategia de fútbol americano, un rol equivalente al que ocupó Kevin Abrams durante más de dos décadas. El hecho de que Aponte reporte directamente a Harbaugh, y no a Schoen, ha generado comentarios en el entorno de la liga, aunque la organización insiste en que la estructura responde a una visión funcional y no a una reducción de responsabilidades del gerente general.
Rechazan la narrativa de que Schoen ha perdido poder
Dentro de la organización existe molestia por la percepción externa de que Schoen ha sido relegado a un rol secundario. Según fuentes del equipo, el gerente general ha operado esta pretemporada de la misma manera que en sus cuatro años anteriores, con la única diferencia de haber liderado inicialmente la búsqueda del nuevo entrenador en jefe. Schoen continúa supervisando las reuniones de personal, la preparación del draft y las entrevistas con prospectos durante el Combine. La franquicia descarta cualquier posibilidad de un despido tras el draft y, por el contrario, se espera que reciba una extensión de contrato.
Un draft con siete selecciones y múltiples necesidades
Los Giants llegan al Combine con siete selecciones en el próximo draft, incluyendo la quinta selección global en la primera ronda. También cuentan con selecciones en la segunda, cuarta y quinta ronda, además de tres selecciones en la sexta. No poseen selección de tercera ronda debido al intercambio del año pasado para ascender y seleccionar al mariscal Jaxson Dart. Las opciones para la primera ronda son amplias: • Receptores como Carnell Tate, Jordyn Tyson o Makai Lemon. • Linieros ofensivos como Spencer Fano o Francis Mauigoa. • Defensores destacados, incluyendo a los apoyadores Arvell Reese y Sonny Styles, o al safety Caleb Downs.
La decisión dependerá de cómo evalúen las necesidades inmediatas del equipo y del impacto que buscan generar alrededor de Dart.
Un Combine que marcará el rumbo de la nueva era
Para Harbaugh, esta será la primera vez que represente a los Giants en un escenario de evaluación de talento, entrevistando jugadores y reuniéndose con ejecutivos de toda la liga. Para Schoen, será la oportunidad de reafirmar su liderazgo en la construcción del roster y demostrar que la estructura organizativa sigue funcionando con cohesión. El Combine, más que un evento de mediciones y entrevistas, será el primer capítulo visible de una nueva etapa en la que los Giants buscan recuperar competitividad y establecer una identidad clara bajo su renovado liderazgo.
