A un mes de haber sufrido una ruptura del ligamento cruzado anterior (LCA), el receptor estrella de los Giants, Malik Nabers, aún no ha sido sometido a cirugía reconstructiva. Aunque la intervención está prevista, el equipo médico ha optado por esperar, siguiendo protocolos que priorizan una recuperación óptima a largo plazo.
¿Por qué se retrasa la cirugía?
Expertos en medicina deportiva explican que operar de inmediato puede no ser lo más recomendable. El Dr. Guillem Gonzalez-Lomas, profesor asistente de cirugía ortopédica en la Facultad de Medicina Grossman de NYU, señaló:
“Algunos jugadores presentan una hinchazón significativa tras esta lesión. Operar en ese estado puede provocar rigidez duradera en la rodilla. Esperar a que la inflamación disminuya y se recupere el rango de movimiento acelera la rehabilitación y reduce complicaciones postoperatorias.”
Lesión combinada: LCA y menisco
Además del LCA, Nabers sufrió un desgarro parcial de menisco, lo que añade complejidad al tratamiento. Según el Dr. Gonzalez-Lomas, si el menisco requiere reparación (y no solo recorte), el atleta podría enfrentar restricciones de carga durante 4 a 8 semanas, lo que retrasaría la recuperación total del ligamento.
Este tipo de lesión combinada no es inusual. En 2020, el exjugador de los Giants Saquon Barkley enfrentó una situación similar y logró regresar a su mejor nivel tras una rehabilitación prolongada.
¿Cuál es el cronograma de recuperación?
La recuperación típica tras una cirugía de LCA oscila entre 9 y 12 meses. Aunque Nabers podría volver a entrenar en campo dentro de ese rango, aún no está claro si estará listo para competir en julio o si su regreso se postergará hasta más adelante en la temporada.
En contraste, el corredor Cam Skattebo, quien fue operado de emergencia este domingo por una lesión en el tobillo, se espera que esté listo para el inicio del campamento de entrenamiento de 2026, salvo complicaciones.
Seguimiento médico y expectativas
El equipo médico de los Giants continúa monitoreando la evolución de Nabers, priorizando una recuperación segura y completa. Aunque la cirugía aún no se ha realizado, se espera que ocurra en las próximas semanas, una vez que la rodilla esté en condiciones óptimas para el procedimiento.
