En los últimos años, Nueva York ha sufrido miles de muertes por sobredosis de opioides, pero las respuestas de salud pública parecen funcionar, al menos en parte.
El nuevo año podría traer una disminución largamente esperada en las muertes por sobredosis de opioides, una crisis de salud pública generalizada y compleja que ha afectado a los expertos y a las comunidades durante décadas Nueva York, como muchos otros estados, ha sufrido miles de muertes por sobredosis de opioides en los últimos años, agravadas por la proliferación del fentanilo, un potente opioide sintético que se ha infiltrado en el mercado de drogas ilegales.
Pero las políticas de salud pública implementadas en respuesta a esa epidemia parecen haber comenzado a funcionar para reducir la tasa de mortalidad en el último año.
Nueva York, como muchos otros estados, ha sufrido miles de muertes por sobredosis de opioides en los últimos años, agravadas por la proliferación del fentanilo, un potente opioide sintético que se ha infiltrado en el mercado de drogas ilegales.
