Los viajeros que han aterrizado en JFK tras un vuelo largo conocen bien la escena: una fila interminable para el control de pasaportes que convierte los últimos minutos del viaje en una prueba de paciencia. Esa experiencia podría estar a punto de cambiar. La Nueva Terminal Uno del aeropuerto incorporará un sistema de procesamiento biométrico que promete transformar el control de pasaportes en un proceso casi instantáneo, descrito por sus desarrolladores como un momento de “mirar y seguir”.
Cómo funciona el nuevo sistema
La tecnología, denominada Enhanced Passenger Processing (EPP), surge de una colaboración entre la Nueva Terminal Uno, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) y la empresa de identidad biométrica iProov. En lugar de presentar documentos o esperar verificaciones manuales, los ciudadanos estadounidenses elegibles tendrán su imagen en vivo comparada con la fotografía almacenada en su pasaporte. Si coincide, podrán avanzar en cuestión de segundos.
No se requiere inscripción previa, ni tarifas, ni aplicaciones adicionales. La participación es automática para ciudadanos estadounidenses, salvo que opten por no utilizar el sistema y prefieran el proceso tradicional.
Una alternativa gratuita a Global Entry
A diferencia de programas como Global Entry —que requieren verificación de antecedentes y una tarifa de solicitud de 100 dólares— EPP ofrece un acceso acelerado sin costo. Andrew Bud, fundador y director ejecutivo de iProov, destacó en un comunicado que los viajeros “están cruzando la frontera en pocos segundos, sin necesidad de esperar en largas filas ni buscar documentos”.
Una experiencia ya probada en JFK
Aunque el despliegue en la Nueva Terminal Uno es significativo, algunos pasajeros ya han experimentado esta tecnología. American Airlines comenzó a utilizar EPP en la Terminal 8 el año pasado, y su expansión permitirá que una mayor proporción de llegadas internacionales disfrute de un proceso más rápido y sin contacto.
Accesibilidad integrada desde el diseño
El sistema fue concebido para ser inclusivo. Las familias pueden procesarse juntas y los viajeros que utilizan sillas de ruedas pueden avanzar por el mismo flujo acelerado sin pasos adicionales. Este enfoque busca garantizar que la modernización del aeropuerto beneficie a todos los pasajeros, independientemente de sus necesidades de movilidad.
Parte de una transformación mayor en JFK
La implementación de EPP forma parte del ambicioso plan de renovación del aeropuerto, que busca convertir a JFK en una puerta de entrada global más moderna y eficiente. Una vez completada, la Nueva Terminal Uno abarcará aproximadamente 2.6 millones de pies cuadrados y alojará a más de 20 aerolíneas internacionales, entre ellas Air France, KLM, Qatar Airways y Korean Air. La primera fase —que incluye una sala de llegadas y 14 puertas— está prevista para inaugurarse a finales de este año.
Beneficios también para Aduanas y Protección Fronteriza
Además de agilizar la experiencia del viajero, el sistema optimiza el trabajo de CBP. Según Francis J. Russo, director de la oficina de campo de CBP en Nueva York, EPP permite a los oficiales verificar identidades con mayor rapidez y concentrar su atención en los viajeros que requieren un análisis más detallado. Esto se traduce en un uso más eficiente de los recursos y en un proceso más fluido para la mayoría de los pasajeros.
Más tiempo para descansar después del vuelo
Con esta innovación, la llegada a Nueva York podría volverse menos agotadora: menos tiempo en fila y más tiempo para llegar a casa, tomar un café o simplemente recuperarse del viaje.
