Dos nuevas demandas federales presentadas por Allstate Insurance Company bajo la Ley RICO exponen un esquema de fraude sistemático que, según la aseguradora, está inflando de manera significativa las primas de seguro de auto en Nueva York. Las acciones legales, dirigidas contra redes coordinadas de “fábricas médicas”, subrayan la urgencia de aprobar el paquete de reformas de seguros impulsado por la gobernadora Kathy Hochul para proteger a los conductores honestos.
Demandas apuntan a empresas de equipos médicos
Los casos Allstate Insurance Company et al v. FocalSupply Inc. y Allstate Insurance Company et al v. Peoples Choice Medical Supplies Inc. fueron presentados esta semana en el Tribunal Federal del Distrito Este de Nueva York. Las demandas acusan a 10 empresas de equipos médicos duraderos (DME) y a 9 individuos de operar un entramado fraudulento diseñado para explotar el sistema de No-Fault del estado.
Cómo operaba el esquema
De acuerdo con los documentos judiciales, el presunto fraude incluía múltiples tácticas coordinadas:
- • Redes de sobornos: creación de empresas fantasma de DME que facturaban en conjunto con clínicas que emitían recetas idénticas para casi todos los pacientes, sin evaluar necesidad médica.
- • Sobreprecios sistemáticos: para evadir los topes regulatorios de 2023, los acusados habrían disfrazado alquileres como ventas. Un dispositivo con un límite legal de 300 dólares mensuales fue facturado por 1,800 dólares, un aumento del 500 por ciento.
- • Equipos “genéricos” sin marca: los demandados habrían adquirido dispositivos baratos y omitido deliberadamente información de modelo y fabricante en los formularios para evitar alertas de los ajustadores.
- • Alto volumen de reclamaciones: entre ambos casos, Allstate identifica más de un millón de dólares ya pagados y otros 1.1 millones en reclamaciones fraudulentas pendientes.
- • Uso extendido de tecnología costosa: los esquemas incluían tratamientos innecesarios con dispositivos EMTT, unidades de crioterapia, Triad 3LT, PEMF y equipos de ultrasonido.
“Un impuesto de fraude que pagan todos los conductores”
“Estas demandas son un ejemplo perfecto del ‘impuesto por fraude’ que pagan todos los conductores de Nueva York”, afirmó José Bayona, portavoz de Citizens for Affordable Rates. “Cuando las redes criminales tratan el sistema No-Fault como un cajero automático personal, cobrando 1,800 dólares por un equipo que legalmente cuesta 300, no solo roban a las aseguradoras. Le quitan dinero directamente a los neoyorquinos que ya luchan por pagar sus primas mensuales. Las reformas de la gobernadora Hochul son la pieza clave para detener este ataque organizado contra la asequibilidad”.
Bayona añadió que las reformas “abordan cada etapa de estos esquemas, desde la documentación y la facturación hasta la supervisión y la aplicación de la ley, para que los neoyorquinos vean alivio real en sus primas y no solo medidas tardías después del daño”.
Un llamado a la acción legislativa
Las demandas llegan en un momento en que legisladores estatales evalúan el paquete de reformas de Hochul, diseñado para cerrar vacíos legales, fortalecer la supervisión y reducir el costo del seguro de auto en un estado donde las primas se encuentran entre las más altas del país. Los casos presentados por Allstate ofrecen un ejemplo concreto de cómo el fraude organizado impacta directamente en los bolsillos de los conductores.
