Los llamados de “Abolir ICE” resonaron el martes durante una manifestación en apoyo a un analista de datos del Concejo Municipal detenido un día antes por agentes federales de inmigración durante una comparecencia judicial rutinaria en Long Island. El arresto desató una ola de indignación entre activistas, líderes comunitarios y funcionarios de alto nivel del gobierno local y estatal.
Protesta en el ICE en Manhattan
Decenas de concejales, personal legislativo y defensores de los derechos de los inmigrantes se reunieron frente a la oficina de campo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la calle Varick. Desde un podio improvisado, más de una docena de oradores —incluidos dirigentes sindicales y varios concejales— denunciaron la detención y exigieron la liberación inmediata del trabajador.
La concejal De La Rosa afirmó que la ciudad no tolerará acciones que generen miedo en las comunidades inmigrantes. Señaló que la protesta no solo buscaba mostrar solidaridad, sino también exigir la liberación del empleado y de todas las personas detenidas en circunstancias similares.
Presentan recurso de emergencia
La presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, informó que se presentó una petición de hábeas corpus de emergencia para evitar que el empleado fuera trasladado fuera del estado. Según Menin, la confirmación de que el trabajador permanecía detenido en Nueva York demostraba que el recurso se había presentado correctamente y garantizaba que un tribunal estatal revisara su caso antes de cualquier traslado.
Menin añadió que el Concejo aún no había logrado comunicarse directamente con el empleado, pero que estaban en contacto con su abogado para obtener más información.
Reacciones y detalles sobre la detención
El alcalde Zohran Mamdani expresó su indignación en una publicación en X, calificando la detención como un ataque a la ciudad y a sus valores democráticos. Exigió la liberación inmediata del empleado y aseguró que seguiría de cerca el caso.
En una conferencia de prensa, Menin describió al trabajador como un empleado fundamental del Concejo. Explicó que ICE lo detuvo durante una cita en Bethpage y posteriormente lo trasladó al centro de detención federal de la calle Varick. El hombre, de origen venezolano, utilizó su única llamada telefónica para contactar al Departamento de Recursos Humanos del Concejo. Había trabajado allí durante aproximadamente un año y contaba con autorización laboral hasta octubre.
Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional confirmaron que la detención ocurrió durante una comparecencia judicial, sin ofrecer más detalles sobre los motivos.
Acusaciones y versiones encontradas
Menin denunció que el empleado parecía haber cumplido con todos los requisitos legales y aun así fue detenido, lo que calificó como un abuso de poder. Expresó preocupación por el uso excesivo de la fuerza y la falta de transparencia en el proceso.
El Departamento de Seguridad Nacional, por su parte, sostuvo que el trabajador no tenía autorización laboral vigente y que contaba con antecedentes penales, incluyendo un arresto por agresión. La subsecretaria Tricia McLaughlin identificó al detenido como Rafael Andrés Rubio Bohórquez y afirmó que su estatus migratorio justificaba la acción de ICE.
Movilización y presión política
Activistas y personal del Concejo denunciaron la detención como una interferencia deliberada en el funcionamiento del gobierno municipal y una violación del debido proceso. Convocaron una manifestación frente a la oficina de ICE en la calle Varick para exigir su liberación.
La fiscal general del estado, Letitia James, también pidió públicamente que el empleado fuera liberado de inmediato, afirmando que no tolerará ataques contra la ciudad ni contra sus funcionarios públicos. La gobernadora Kathy Hochul igualmente se pronunció, sumándose a las voces que cuestionan la actuación federal.
