Las autoridades de la Ciudad de Nueva York denunciaron que las plataformas de entrega de alimentos DoorDash y Uber Eats modificaron deliberadamente sus interfaces digitales para desalentar a los clientes de dejar propinas a los repartidores. Según un nuevo informe, estas prácticas habrían reducido los ingresos de los trabajadores en más de 550 millones de dólares durante los últimos dos años.
Diseño oculta opciones de propina
El Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) sostiene que ambas compañías implementaron “trucos de diseño” en sus aplicaciones móviles como represalia a las normas de salario mínimo para repartidores que entraron en vigor en diciembre de 2023. Estas modificaciones habrían dificultado que los usuarios encontraran la opción de agregar propina antes de finalizar sus pedidos.
DoorDash incluso atribuye directamente el cambio a las regulaciones locales. En su página de pago, la aplicación informa a los usuarios que solo podrán agregar propina una vez que un repartidor haya sido asignado, a diferencia de otras plataformas como Grubhub, que mantienen la opción previa al pago.
Caída en las propinas
El informe revela que el promedio de propina por entrega cayó de 2.17 dólares a apenas 76 centavos después de que las empresas ajustaran sus interfaces. Además, ambas plataformas comenzaron a mostrar mensajes a los clientes indicando que los precios de sus pedidos eran “establecidos por un algoritmo utilizando sus datos personales”, lo que, según el DCWP, podría influir en la percepción del usuario y reducir aún más la propensión a dejar propina.
Más escrutinio a grandes corporaciones
Las conclusiones del informe llegan en un momento en que el alcalde Zohran Mamdani ha mostrado una postura firme frente a las grandes empresas tecnológicas y de servicios. El documento fue publicado por el comisionado del DCWP, Samuel Levine, quien anteriormente trabajó en la Comisión Federal de Comercio bajo la dirección de Lina Khan, reconocida por su enfoque agresivo en la defensa de los consumidores y la regulación de monopolios. Khan formó parte del equipo de transición del alcalde Mamdani.
Nuevas reglas sobre propinas
DoorDash y Uber Eats demandaron recientemente a la ciudad para bloquear una ley que obligará a las aplicaciones a permitir que los clientes establezcan propinas antes de finalizar sus pedidos. Esta normativa entrará en vigor a finales de este mes.
Levine advirtió que la administración no tolerará incumplimientos: “Las corporaciones más grandes del mundo ya no podrán obtener ganancias récord a costa de trabajadores y consumidores. Si estas empresas no cumplen con las nuevas leyes de propinas, enfrentarán consecuencias significativas.”
Respuesta y críticas d
DoorDash rechazó las acusaciones del DCWP, calificándolas de falsas y asegurando que los repartidores ganan cerca de 30 dólares por hora. Su portavoz, Samantha Ramírez, afirmó que la Ciudad busca presionar a los consumidores para que den más propinas y comparó la medida con un impuesto.
Por su parte, Ligia Guallpa, cofundadora del Worker’s Justice Project y de Los Deliveristas Unidos, señaló que el informe demuestra que los reguladores de la ciudad están adoptando una postura más firme frente a las plataformas de entrega, en defensa de los trabajadores que dependen de estas propinas para complementar sus ingresos.
