La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dio a conocer este miércoles una nueva propuesta destinada a reforzar las restricciones sobre las llamadas armas “fantasma”, dispositivos que pueden ensamblarse utilizando piezas producidas con impresoras 3D. La iniciativa busca actualizar la legislación estatal frente a los avances tecnológicos que han facilitado la fabricación casera de armas no rastreables.
Penalizar la Fabricación de Armas Impresas en 3D
El plan presentado por la gobernadora requiere aprobación legislativa y contempla la creación de sanciones penales específicas para quienes fabriquen armas mediante impresión 3D. Además, establecería estándares mínimos de seguridad para los fabricantes de impresoras 3D con el fin de impedir que estos equipos puedan utilizarse para producir armas o componentes de armas.
La propuesta también obligaría a los fabricantes de pistolas a diseñarlas de manera que no puedan convertirse en armas automáticas, y requeriría que los departamentos de policía y las oficinas de los alguaciles informen sobre la recuperación de armas impresas en 3D.
Tecnología, Seguridad y Reducción de la Violencia
Hochul señaló que, a medida que la tecnología armamentística evoluciona, el estado debe actualizar sus regulaciones para mantener la solidez de sus leyes de control de armas, consideradas entre las más estrictas del país. La gobernadora destacó que los datos más recientes muestran una reducción del 60% en los tiroteos en la ciudad de Nueva York durante el último año, y afirmó que estas nuevas medidas contribuirían a sostener esa tendencia.
Según Hochul, la prioridad es impedir que armas ilegales y no rastreables circulen por las calles del estado, reforzando los mecanismos para detectar, rastrear y bloquear la producción de dispositivos peligrosos.
Apoyo de Fiscales
El fiscal del condado de Nueva York, Alvin Bragg, expresó su respaldo a la iniciativa. Señaló que, aunque los homicidios y tiroteos han disminuido, la amenaza que representan las armas impresas en 3D continúa expandiéndose. Bragg advirtió que estos dispositivos ya se están fabricando en hogares y utilizándose en delitos, lo que hace urgente frenar su proliferación.
El fiscal recordó que ha trabajado durante años con legisladores estatales y actores del sector privado para abordar este problema y afirmó que la aprobación de estas medidas fortalecería la seguridad pública en todo el estado.
“Fantasma” y Por Qué Preocupan
A diferencia de las armas comerciales que llevan números de serie, las armas “fantasma” pueden ensamblarse a partir de piezas producidas en máquinas de fresado o impresoras 3D. Al venderse como componentes sueltos y no como armas completas, evitan los controles habituales: verificaciones de antecedentes, restricciones para personas con condenas y períodos de espera.
Las autoridades han señalado casos recientes que ilustran el riesgo, incluido un tiroteo en Manhattan en el que presuntamente se utilizó un arma impresa en 3D para asesinar al director ejecutivo de United Healthcare, Brian Thompson.
Antecedentes Legislativos
Nueva York ya cuenta con algunas de las leyes de control de armas más estrictas del país. En 2021, Hochul firmó una ley que prohibió las armas “fantasma” al criminalizar su venta, exigir su serialización y cerrar vacíos legales que permitían adquirir piezas sin controles. Sin embargo, críticos de la normativa sostienen que no se penalizó la fabricación de componentes mediante impresión 3D, lo que permitió que estas armas siguieran proliferando.
Grupos defensores del control de armas insisten en que es necesario actualizar la legislación para impedir que las armas no rastreables continúen expandiéndose.
Por su parte, organizaciones que defienden el derecho a portar armas argumentan que las restricciones adicionales afectan principalmente a propietarios responsables y señalan que la mayoría de las armas recuperadas en escenas del crimen provienen inicialmente de mercados legales antes de ser desviadas hacia actividades ilícitas.
