El circo vuelve a encender la magia en la ciudad. Este invierno, Ringling Bros. and Barnum & Bailey regresará a Nueva York con una propuesta completamente reinventada que promete sorprender tanto a quienes crecieron con el “Greatest Show on Earth” como a nuevas generaciones que nunca lo han visto en vivo.
La compañía presentará dos breves temporadas: primero en el Barclays Center, del 19 al 22 de febrero, y luego en UBS Arena, del 6 al 8 de marzo.
Sin animales y con enfoque global
La nueva etapa de Ringling marca un cambio profundo respecto al espectáculo tradicional. Tras su cierre en 2017, motivado por la caída en la venta de boletos y las crecientes preocupaciones sobre el bienestar animal, la compañía dedicó años a repensar su identidad y su papel en el entretenimiento contemporáneo.
El resultado es un formato completamente libre de animales que apuesta por el talento humano, la música en vivo y una producción a gran escala. La gira actual, desarrollada por Feld Entertainment, transforma el circo en un espectáculo multicultural, dinámico y de alta energía, más cercano a un festival global que a la nostalgia del pasado.
Dos horas lleno de música, acrobacias y movimiento
El nuevo show se desarrolla sin pausas, impulsado por música en vivo, transiciones a cargo de un DJ y un flujo constante de acción en el piso de la arena. Los artistas provienen de distintos rincones del mundo, aportando estilos y disciplinas diversas.
Entre los actos destacados se encuentran una compañía colombiana de acro‑salsa que convierte las batallas de baile en números aéreos; un contorsionista estadounidense que lleva la flexibilidad al nivel de superpoder; y acróbatas en bicicleta y buceadores de aro provenientes de China. El público puede esperar acrobacias aéreas, equilibrio extremo y grandes momentos de conjunto que llenan el espacio con energía y color.
Un plan perfecto para el invierno
La llegada del espectáculo coincide con una época en la que las opciones de entretenimiento familiar suelen ser más limitadas debido al clima. La breve temporada de Ringling en Nueva York se posiciona como una alternativa ideal para los fines de semana de invierno, las vacaciones escolares y las salidas familiares que buscan algo diferente.
Con funciones limitadas, la recomendación es clara: parpadear puede significar perderse un espectáculo vibrante, lleno de artistas que literalmente vuelan sobre el público
