El Brooklyn Children’s Museum (BCM) anunció la incorporación de Rogers Burgers como el segundo participante de su Culinary Residency Incubator Support Program (CRISP), una iniciativa creada para apoyar a emprendedores del vecindario y pequeños negocios culinarios que buscan crecer dentro de un entorno comunitario.
La residencia de cuatro meses comenzará el domingo 1 de marzo y permitirá que la marca opere dentro del museo con un modelo diseñado para fortalecer su visibilidad, capacidad operativa y conexión con las familias de Brooklyn.
Rogers Burgers, con sede en Flatbush, es una marca caribeño-estadounidense fundada por los socios Josue Pierre y Jonathan Pierre-Lafleur. Su propuesta gastronómica combina sabores clásicos estadounidenses con influencias caribeñas que reflejan la identidad cultural de su comunidad de origen.
Fortalece el tejido económico y cultural de Brooklyn
Atiba T. Edwards, presidente y director ejecutivo del Brooklyn Children’s Museum, destacó que la llegada de Rogers Burgers refuerza la misión del museo como un espacio que impulsa tanto el desarrollo cultural como el económico del borough. Señaló que la marca representa creatividad, orgullo cultural y espíritu emprendedor, valores que definen a Flatbush y al centro de Brooklyn.
Durante su residencia, Rogers Burgers operará de miércoles a domingo, de 11:00 a. m. a 5:00 p. m., ofreciendo un menú curado y apto para familias que incluirá:
• Opciones diseñadas especialmente para niños • The Créole Burger, reconocida por The New York Times y New York Magazine por su distintivo perfil caribeño • Rogers Classic Cheeseburger • Crispy Chicken Tenders para niños • Opciones de ensaladas frescas
Además de su operación diaria, la marca participará en actividades culinarias y programaciones familiares organizadas por el museo, integrándose plenamente en la vida comunitaria del BCM.
Modelo que elimina barreras para pequeños negocios
El programa CRISP cuenta con el apoyo de una subvención de 100,000 dólares otorgada por la Wells Fargo Foundation. Este financiamiento permite al museo eliminar la tarifa mensual para los negocios residentes, adquirir equipos esenciales, mejorar la visibilidad del café emergente del museo y ofrecer talleres culinarios dirigidos por los emprendedores participantes.
El objetivo es claro: crear un entorno donde los pequeños negocios puedan crecer sin cargas financieras excesivas y con acceso directo a una audiencia diversa y numerosa. Se estima que cada negocio residente podrá conectar con entre 15,000 y 20,000 visitantes del museo cada mes, lo que representa entre 60,000 y 80,000 personas durante el periodo completo de la residencia.
Voces de los emprendedores
Para los fundadores de Rogers Burgers, la residencia representa una oportunidad estratégica y profundamente significativa. Josue Pierre destacó que programas como CRISP reducen barreras históricas para los pequeños negocios al conectar a emprendedores locales con miles de familias dentro de instituciones confiables. Subrayó que esta oportunidad les permitirá crecer de manera sostenible sin perder su arraigo comunitario.
Por su parte, Jonathan Pierre-Lafleur enfatizó la importancia de la representación cultural dentro de un espacio como el Brooklyn Children’s Museum. Señaló que, como negocio caribeño, su presencia en el museo ofrece a los visitantes una experiencia culinaria que combina sabor, identidad y una historia que refleja la diversidad de Brooklyn.
Un compromiso continuo
Con la incorporación de Rogers Burgers, el Brooklyn Children’s Museum reafirma su compromiso de apoyar a emprendedores locales y fortalecer la economía comunitaria a través de iniciativas que integran cultura, educación y desarrollo empresarial. CRISP continúa consolidándose como un modelo innovador que impulsa a pequeños negocios mientras enriquece la experiencia de las familias que visitan el museo.
