Este viernes 24 de abril, el artista Willie Cole llevará a cabo una instalación pública en vivo en Flatiron Public Plaza, en la intersección de Broadway y la calle 23 en Manhattan. Durante toda la jornada, Cole convertirá 2.500 botellas plásticas de un solo uso en una escultura de gran escala, construida en tiempo real con la colaboración de cualquier persona que desee participar.
La iniciativa, desarrollada en asociación con la marca Rothy’s, invita a los neoyorquinos a llevar sus propias botellas vacías, sumarlas a la obra y, a cambio, llevarse una reutilizable.
La propuesta busca hacer visible la magnitud del consumo de plástico en Estados Unidos. Cada día se desechan aproximadamente 60 millones de botellas, lo que equivale a unas 700 por segundo. El volumen total de materiales utilizados en esta instalación representa menos de cuatro segundos de residuos generados a nivel nacional. Lo que en la plaza tomará un día entero de construcción, en la vida cotidiana se descarta casi de inmediato.
Willie Cole: transformar objetos cotidianos
El trabajo de Willie Cole forma parte de las colecciones permanentes del Museo Metropolitano de Arte, el Museo de Arte Moderno y el Whitney Museum. Su práctica se caracteriza por convertir objetos comunes —planchas, zapatos, botellas— en esculturas que invitan a reconsiderar aquello que se desecha y las razones detrás de ese acto.
En esta ocasión, la obra sale del espacio museístico y se traslada a la calle, donde el público se convierte en proveedor directo de los materiales. La pieza final será, por tanto, un reflejo simultáneo de la visión del artista y de la huella colectiva de quienes participaron durante el día.
Instalación alineada con la misión ambiental de Rothy’s
La intervención también dialoga con el trabajo de Rothy’s, una marca que ha reutilizado más de 225 millones de botellas plásticas en sus productos. Para la empresa, los materiales reciclados no son un complemento, sino el núcleo de su modelo de producción. En el sitio, una estación de hidratación permitirá recargar botellas durante toda la jornada, reforzando el mensaje central: reducir el consumo de plásticos de un solo uso desde el origen.
Invitación abierta a participar en la construcción de la obra
La instalación estará activa de 9 a.m. a 5 p.m. y es completamente gratuita. Solo se requiere llevar una botella plástica y estar dispuesto a contribuir a la construcción de la escultura. La acción propone un gesto simple pero poderoso: transformar un residuo cotidiano en parte de una obra pública que visibiliza el impacto ambiental del consumo.
