El café, esa bebida tan arraigada en la cultura mediterránea y global, es mucho más que cafeína. Se trata de una mezcla compleja de compuestos bioactivos —polifenoles, vitaminas, minerales y fitoquímicos— con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Durante años se le atribuyeron efectos perjudiciales, especialmente sobre el corazón, pero la evidencia científica reciente está desmontando esa percepción.
Hoy, diversos estudios apuntan a que consumir entre 3 y 4 tazas diarias no solo es seguro, sino que podría tener un efecto protector frente a la mortalidad cardiovascular y la diabetes. Sin embargo, persiste la duda: ¿puede el café provocar problemas cardíacos, como las arritmias?
Un nuevo estudio aporta evidencia
La revista JAMA y las sesiones científicas de la American Heart Association han publicado un estudio que refuerza la idea de que el café puede ser beneficioso para la salud cardíaca. Según los investigadores, una taza diaria podría proteger frente a enfermedades graves como la insuficiencia cardíaca, el ictus y la muerte prematura.
Café y fibrilación auricular
El foco del estudio estuvo en la fibrilación auricular (FA), la arritmia más común, caracterizada por latidos rápidos e irregulares que pueden generar coágulos y aumentar el riesgo de ictus.
Tradicionalmente, se aconsejaba a los pacientes con FA reducir el consumo de cafeína, al considerarse un estimulante capaz de agravar la condición. Sin embargo, la investigación realizada por la Universidad de Adelaida (Australia) y la Universidad de California desafía esa creencia.
“Este estudio es sorprendente y combate la idea habitual de que el café empeora los trastornos del ritmo cardíaco. Los resultados sugieren que no solo es seguro, sino probablemente protector”, señaló Christopher X. Wong, uno de los autores.
Resultados del ensayo
El estudio incluyó a 200 pacientes con fibrilación auricular que iban a someterse a un tratamiento de cardioversión. Se comparó a quienes consumían café habitualmente con quienes no lo hacían:
- 47% de los consumidores de café presentó un episodio recurrente de FA o aleteo auricular.
- En el grupo que no bebía café, la cifra fue del 64%.
Esto representa un 39% menos de riesgo entre quienes mantenían la costumbre de tomar al menos una taza diaria.
Interpretación y cautelas
El profesor Gregory Marcus, de la Universidad de California, subrayó que los resultados sugieren que el café no es responsable de aumentar la fibrilación auricular y que incluso podría reducirla.
No obstante, los investigadores advierten que el estudio se centró en personas que ya consumían café regularmente. Aún falta evidencia sobre qué ocurre cuando alguien comienza a tomar café por primera vez, o sobre los efectos de un consumo más elevado, especialmente en combinación con bebidas energéticas u otras fuentes de cafeína.
Conclusión
La ciencia está replanteando el papel del café en la salud cardíaca. Lejos de ser un enemigo, podría convertirse en un aliado protector frente a la fibrilación auricular y otras enfermedades cardiovasculares. Aun así, los expertos insisten en que se necesitan más estudios para comprender mejor los límites y condiciones de este beneficio.
