Una de las rutinas básicas de nuestro autocuidado es la limpieza diaria de dientes y encías. Este gesto cotidiano no es solo el punto de partida para una boca sana: también puede ayudarnos a prevenir importantes problemas de salud. Porque la boca no es un sistema aislado, y por eso su estado repercute en el resto de los sistemas del organismo.
Para entender esta relación entre la salud bucal y la general es importante recordar que, al igual que muchas otras partes del cuerpo, también la boca está colonizada por centenares de cepas diferentes de microorganismos, fundamentalmente bacterias y hongos.
Conforman la microbiota oral, que no supone un problema excepto cuando se rompe su equilibrio. Es entonces cuando se produce una disbiosis que propicia que aparezcan enfermedades bucodentales.
La gingivitis, por ejemplo, afecta a una de cada dos personas en España y se manifiesta con inflamación y sangrado de las encías. Es, además, la antesala de la periodontitis, una grave afección inflamatoria que, si no se controla, puede llegar a ocasionar la pérdida de dientes.
Diabetes e hipertensión
Pero, aun siendo un problema de salud pública —afectan a 3.500 millones de personas en todo el mundo—, las enfermedades bucodentales preocupan todavía más por su repercusión sistémica. Así lo ha advertido la Organización Mundial de la Salud, que en un reciente informe ha alertado de la importancia de la salud bucal como pieza clave de la salud general.
En este sentido, la compañía experta en salud bucal Dentaid recuerda que «la periodontitis supone un factor de riesgo de otros problemas de salud como la diabetes o ciertas complicaciones del embarazo».
De hecho, la OMS indica que «el deterioro de la salud periodontal puede ser indicativo de una diabetes mal gestionada» y ponen de relieve la prevención para evitar el impacto de las enfermedades de las encías en la salud cardiovascular.
Esta idea es clave para entender el papel crucial que puede desempeñar el equipo de salud bucal en la detección precoz de enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial y en la promoción de hábitos saludables.
La sociedad puede obtener un gran beneficio económico de una mayor prevención, diagnóstico y manejo de la periodontitis, aparte de las consecuencias positivas que esto tiene para la salud bucal y general, así como para su calidad de vida.
Todo ello debe reforzarse desde el autocuidado, prestando atención a nuestra boca no solo en la consulta, sino también en nuestras rutinas diarias.
En este sentido, cobra interés favorecer una correcta higiene y cuidado bucal, utilizando productos eficaces para la salud de nuestras encías, desde el cepillado con pasta hasta el colutorio.
Precisamente, la gama Vitis Encías ha sido especialmente diseñada para prevenir y ayudar a tratar la inflamación y el sangrado de encías por gingivitis o encías delicadas, con productos formulados para usar a diario.
