La administración federal, junto con el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., dio a conocer este miércoles un nuevo conjunto de guías dietéticas dirigidas a la población estadounidense.
Las recomendaciones ponen el foco en el consumo de alimentos integrales y proteínas saludables, marcando un giro respecto a lineamientos previos.
Reducir el azúcar y alimentos ultraprocesados
Durante el anuncio, Kennedy Jr. declaró que la nueva política busca enfrentar de manera directa el consumo excesivo de azúcares añadidos. Afirmó que los alimentos altamente procesados, cargados de aditivos, azúcares y sal en exceso, representan un riesgo significativo para la salud y deberían evitarse. Su mensaje central fue contundente: la población debe priorizar “alimentos reales” y minimizar productos industriales que contribuyen a enfermedades crónicas.
Reivindica proteínas y grasas saludables
Como parte de la actualización, la administración presentó una pirámide nutricional rediseñada en la que se destacan alimentos como carnes rojas, quesos, vegetales y frutas en la parte superior. Kennedy señaló que tanto las proteínas como las grasas saludables son esenciales y que, en su opinión, fueron injustamente desalentadas en guías anteriores. Aseguró que el nuevo enfoque pone fin a lo que describió como una “guerra contra las grasas saturadas”.
Reducción de carbohidratos refinados
Kennedy Jr. y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, también enfatizaron la necesidad de disminuir el consumo de alimentos ultraprocesados que contienen carbohidratos refinados, azúcares añadidos, sodio en exceso, grasas poco saludables y aditivos químicos. Ambos funcionarios señalaron que más del 70 por ciento de los adultos en Estados Unidos viven con sobrepeso u obesidad, una situación que atribuyen a dietas basadas en productos altamente procesados y a estilos de vida sedentarios.
Recomendaciones sobre grasas
En cuanto al uso de grasas en la alimentación diaria, las nuevas guías aconsejan optar por aceites que aporten ácidos grasos esenciales. Entre las opciones recomendadas se encuentran el aceite de oliva, la mantequilla y el sebo de res, que según la administración ofrecen perfiles nutricionales más adecuados que otros tipos de grasas procesadas.
Nueva York implementa advertencias
En paralelo a las nuevas guías federales, la ciudad de Nueva York ha puesto en marcha una política pionera que exige a las cadenas de restaurantes etiquetar alimentos y bebidas —empaquetados o no— que contengan 50 gramos o más de azúcares añadidos, el límite diario recomendado para una dieta de 2,000 calorías. El Departamento de Salud de la ciudad destacó que se trata de la primera advertencia de este tipo en el país.
Próximos Pasos
Medios locales han solicitado comentarios al Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York sobre las nuevas guías dietéticas y la pirámide alimentaria presentadas por la administración federal. Se espera que la agencia responda en los próximos días.
