Las olas de calor pueden ser peligrosas, especialmente para las poblaciones vulnerables. Mantenerse a salvo requiere medidas proactivas.
Aquí tienes cinco consejos esenciales para ayudarte a mantenerte sano durante el calor extremo que la ciudad de Nueva York experimentará hasta el miércoles:
Hidrátate constantemente, no esperes a tener sed
La sed no es un indicador fiable de deshidratación. Durante una ola de calor, el cuerpo pierde líquidos rápidamente a través del sudor. Empieza a hidratarte antes de sentir sed y continúa a lo largo del día.
El agua es la mejor opción, pero también puedes reponer electrolitos con bebidas deportivas (con moderación) o consumiendo frutas y verduras como la sandía y el pepino. Evita las bebidas azucaradas y el exceso de cafeína, que pueden deshidratarte aún más.
Busca ambientes frescos
Cuando las temperaturas suban, prioriza permanecer en espacios con aire acondicionado siempre que sea posible. Si no tienes aire acondicionado en casa, visita lugares públicos como bibliotecas, centros comerciales o centros de enfriamiento comunitarios.
Incluso una breve pausa en un ambiente fresco puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor. Los centros de salud registran un aumento repentino de casos de insolación durante las olas de calor, a menudo causados por personas que carecen de acceso a ambientes frescos.
Vístase adecuadamente para el calor
La ropa ligera, holgada y de colores claros ayuda a reflejar la luz solar y permite una mejor circulación del aire, manteniéndolo más fresco. Protéjase de los rayos dañinos del sol usando un sombrero de ala ancha y gafas de sol.
Programe sus actividades con prudencia
Evite las actividades extenuantes al aire libre durante las horas más calurosas del día, generalmente entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m. Si debe estar al aire libre, tome descansos frecuentes a la sombra o con aire acondicionado.
Reprograme o modifique su rutina de ejercicios para evitar el sobrecalentamiento. Considere las horas más frescas, como temprano en la mañana o al atardecer, para la actividad física.
Preste atención a las personas vulnerables
Las olas de calor afectan de manera desproporcionada a los ancianos, los niños pequeños y las personas con enfermedades crónicas. Vigile regularmente a sus familiares, vecinos y amigos que puedan estar en mayor riesgo.
Los signos de agotamiento por calor incluyen sudoración intensa, dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad y calambres musculares.
El golpe de calor, una emergencia médica, se caracteriza por una temperatura corporal alta (superior a 39 °C), confusión, convulsiones y pérdida del conocimiento. Si sospecha que alguien está sufriendo un golpe de calor, llame al 911 de inmediato y tome medidas para refrescarlo mientras espera asistencia médica.
Siguiendo estos consejos, puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor y mantenerse sano durante una ola de calor, a la vez que protege a sus familiares y amigos.
