En el partido más importante de su historia, Venezuela cayó en su fortaleza. Maturín no solo vio desvanecerse el sueño mundialista, sino una de las goleadas más grandes sufridas de local en la historia por 3-6 ante Colombia
La noche que debía ser la del sueño venezolano terminó convertida en pesadilla. El escenario era claro: Venezuela dependía de sí misma para alcanzar el repechaje, pero necesitaba ganar si Bolivia hacía lo propio ante Brasil.
La Vinotinto empezó con el pie en el acelerador, adelantando líneas, mordiendo cada balón y buscando con insistencia el gol que los acercara a la cita mundialista. Y lo encontró muy pronto.
Inicio con fe
En los primeros tres minutos del encuentro, Segovia encendió la euforia con un potente disparo al ángulo tras un pase de Salomón Rondón. El estadio vibró con esperanza y Venezuela mantuvo la intensidad. Sin embargo, Colombia, sin presión alguna, respondió con contundencia: James ejecutó un tiro de esquina que Yerry Mina remató de cabeza para empatar.
Apenas dos minutos después, Martínez devolvió la ventaja a los locales, aunque el gol fue validado tras una revisión del VAR.
Tocada en su orgullo, Colombia reaccionó con fuerza. James Rodríguez tomó el liderazgo y poco a poco la Tricolor se adueñó del juego. Venezuela estuvo cerca del tercer tanto con una chilena de Martínez que pegó en el travesaño, pero fue Colombia quien golpeó: Luis Díaz ganó por arriba y Luis Suárez aprovechó para marcar el 2-2 en el minuto 42.
Para la Vinotinto, la situación empeoró cuando Bolivia se adelantó ante Brasil en La Paz, dejando a los dirigidos por Batista prácticamente fuera al descanso.
La segunda mitad fue arrolladora. Colombia salió con todo y, en el minuto 49, un contragolpe impecable terminó con otro gol de Suárez, quien nunca había anotado con la selección.
El delantero vivió una noche inolvidable: marcó nuevamente en el 59 en un mano a mano, completó su triplete en el 66 y, segundos después, cerró su póker con asistencia de Richard Ríos. Venezuela, sin reacción y desorientada, veía cómo sus posibilidades de clasificación se esfumaban rápidamente.
Fuera del repechaje
Rondón, símbolo de liderazgo en la Vinotinto, logró descontar en el minuto 75 y encendió una breve ilusión, pero Córdoba respondió rápidamente con el sexto tanto para Colombia, apagando cualquier posibilidad de reacción. En los minutos finales, Venezuela mantuvo la posesión pero sin convicción, mientras Luis Díaz estuvo cerca de ampliar aún más la goleada.
Con el silbatazo final, se confirmó el desenlace: Venezuela perdió 3-6 como local, Bolivia se quedó con el cupo al repechaje y el sueño mundialista de la Vinotinto se desvaneció. Lo que comenzó con esperanza terminó en una dura derrota, con una Colombia desatada que, sin presión alguna, dominó y goleó a una selección que quedó al borde de la clasificación.
