La Ciudad de Nueva York continúa enfrentando una racha invernal peligrosa, mientras las autoridades confirman la decimoctava muerte relacionada con el frío extremo desde que comenzaron las temperaturas gélidas hace varias semanas. La sensación térmica registrada el domingo por la mañana convirtió el fin de semana en el más frío de la temporada hasta ahora, intensificando la preocupación por la seguridad de los residentes más vulnerables.
Ciudad amplía centros de convivencia
Antes del fin de semana más frío, el alcalde Zohran Mamdani reforzó los esfuerzos de difusión para asegurar que todos los neoyorquinos tengan acceso a un lugar cálido. Durante una visita a un centro de convivencia en Manhattan, anunció la apertura de alrededor de 60 nuevas unidades de alojamiento en hoteles, además de más centros de convivencia, elevando el total a casi 65 instalaciones en toda la ciudad.
“Las temperaturas se mantienen peligrosamente bajas y estamos movilizando a todos los sectores del gobierno para mantener a la gente a salvo”, afirmó el alcalde Mamdani. “A medida que nos acercamos a la semana, insto a los neoyorquinos a quedarse en casa, tomar precauciones adicionales y mantenerse a salvo. Si ven a alguien afuera que necesite ayuda, por favor llamen al 311. Nuestros trabajadores de difusión los conectarán con centros de convivencia, refugios y refugios”.
Más recursos para personas sin hogar
Durante el fin de semana, la ciudad también anunció la incorporación de más camas de refugio seguro y el despliegue de 150 trabajadores adicionales de extensión comunitaria, que se suman a los más de 400 trabajadores del Departamento de Servicios para Personas sin Hogar que han estado activos desde el inicio de la emergencia del Código Azul.
Este operativo ampliado busca identificar a personas expuestas al frío extremo y trasladarlas a espacios protegidos, reduciendo el riesgo de hipotermia y otras complicaciones graves.
Apagones en Bushwick agravan la situación
La confirmación de la última muerte coincide con los esfuerzos de los equipos de servicios públicos en Brooklyn, que trabajaron durante el fin de semana para restablecer la electricidad en Bushwick. Un problema eléctrico ocurrido el sábado obligó a Con Edison a cortar el suministro en partes del vecindario para evitar daños mayores, dejando a más de 1.800 clientes sin energía en medio de temperaturas peligrosamente bajas.
Algunos residentes recurrieron a soluciones improvisadas para mantenerse calientes. Johnny Jones, vecino afectado, explicó: “Trabajo en construcción. Fui a buscar mi generador para tener luz y calefacción, porque no me voy a congelar”.
En una comunicación enviada a los clientes, Con Edison señaló: “Debido a un problema eléctrico en algunas zonas de Bushwick, Brooklyn, tuvimos que cortar el suministro eléctrico temporalmente para evitar cortes más prolongados”.
Un respiro temporal en el pronóstico
A pesar de la gravedad de la situación, el área triestatal podría experimentar un alivio moderado. Las advertencias por frío extremo finalizaron el lunes por la mañana y se espera que las temperaturas aumenten gradualmente por encima del punto de congelación, con máximas cercanas a los 40 grados a mitad de semana.
Este respiro, aunque temporal, permitirá a los equipos de emergencia y servicios públicos continuar con las reparaciones y la asistencia a los residentes afectados.
