El Estadio Azteca tuvo que esperar una hora debido a una tormenta eléctrica antes de ver rodar el balón, pero nada impidió que México reafirmara su condición de anfitrión y candidato. Con dos golazos de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, el equipo dirigido por Javier Aguirre selló una victoria sólida en el llamado “derbi de los Tris”, mantuvo su invicto y aseguró su clasificación directa a los octavos de final del Mundial. La selección ecuatoriana, sin ideas y sin reacción, terminó siendo víctima de sus propios errores ante un México que supo castigar cada desconexión.
Un inicio marcado por el retraso
El Gigante de la Concacaf salió al campo con un once variado y decidido a imponer condiciones desde el primer minuto. Ecuador, por su parte, repitió alineación confiando en la fórmula que le había funcionado en la fase de grupos. Desde el silbatazo inicial, México aceleró. Alvarado avisó con un disparo lejano que encendió al público del Azteca, que acompañó cada secuencia de pases con “olés”. Romo y Mora encontraron espacios con facilidad, superando a Hincapié y Pacho en cada desmarque lateral. Ecuador, afectado por el retraso del inicio, apenas retenía la posesión y llegaba tarde a los balones divididos.
Ecuador responde con un susto
A pesar de su sufrimiento, Ecuador encontró un momento de inspiración. Yeboah, dentro del área y sin espacio, se inventó un caño y sacó un disparo que se estrelló en el poste. Ese aviso revitalizó a La Tri, que comenzó a ejecutar transiciones rápidas comandadas por Caicedo y Vite, buscando balones filtrados hacia los costados. Por unos minutos, Ecuador recuperó confianza y equilibró el encuentro.
Cuando mejor jugaba Ecuador, México golpeó con contundencia. Julián Quiñones lideró una contra de manual: quebró a Pacho con un movimiento impecable y definió al palo corto para abrir el marcador. La presión adelantada de Ecuador, que parecía haber recuperado seguridad tras el disparo al poste, terminó por jugarle en contra. México aprovechó el espacio y castigó sin piedad.
Jiménez sentencia con un golazo a la escuadra
El partido se transformó en un festival de golazos. Tras la pausa de hidratación, un error grave de Ordóñez dejó el balón servido para Raúl Jiménez, quien clavó un disparo directo a la escuadra. La imagen era clara: Ecuador hundido por sus propios fallos y México creciendo con absoluta autoridad.
Beccacece intentó reaccionar con un doble cambio, pero México siguió dominando el centro del campo con presión alta y descaro. César Montes estuvo cerca del tercero con un remate a balón parado que obligó al portero ecuatoriano a una intervención salvadora. Minutos después, otro cabezazo mexicano se marchó desviado.
Ecuador lo intenta al final, pero…
En los últimos minutos, Ecuador buscó desesperadamente un gol que lo metiera en la pelea, pero México adoptó un rol defensivo inteligente, dejando correr el reloj. La expulsión de Hincapié por la “Ley Vinicius” —tras taparse la boca al dirigirse al árbitro— terminó por sellar la frustración ecuatoriana. El encuentro concluyó con México firme, sólido y a la espera de su rival en octavos, mientras Ecuador quedó fuera sin haber mostrado el nivel mínimo para competir.
