El Servicio de Impuestos Internos (IRS) establece cada año límites de ingresos y condiciones que determinan si una persona debe presentar su declaración. Si tus ingresos están por debajo de la deducción estándar, es posible que no tengas que declarar ni pagar impuestos.
Grupos que podrían estar exentos:
- Personas con ingresos bajos: Si tus ingresos anuales están por debajo del umbral establecido por el IRS (que varía según edad y estado civil), no estás obligado a declarar.
- Adultos mayores: En algunos casos, los adultos mayores tienen límites de ingresos más altos antes de tener que declarar.
- Estudiantes o trabajadores con ingresos mínimos: Si trabajas medio tiempo o tienes ingresos limitados, podrías estar exento.
- Personas que reciben únicamente beneficios no tributables: Como ciertos beneficios del Seguro Social o asistencia pública.
- Contribuyentes que califican para créditos fiscales reembolsables: Como el Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo (EITC), que puede reducir tu obligación fiscal a cero o incluso generar un reembolso.
¿Qué debes revisar?
- Tu nivel de ingresos total
- Tu estado civil (soltero, casado, cabeza de familia)
- Tu edad
- Si recibes beneficios públicos o tienes dependientes
- Si calificas para deducciones o créditos fiscales
¿Y si no estás seguro?
Puedes usar herramientas gratuitas del IRS o consultar con un profesional para saber si debes declarar. También puedes presentar tu declaración aunque no estés obligado, especialmente si esperas un reembolso.
