Blusas satinadas monocromáticas
El tejido que reflejaba de manera elegante los rayos de luz fue protagonista en los años 90, se trata del satén.
Por eso, las blusas de seda que daban de qué hablar en el pasado vuelven a estar en boca de todas.
Ya sea qué se lleven ajustadas al cuerpo, con botonaduras o en caídas midi, su esencia impoluta y desenfadada las convierte en la opción más elegante y sensual.
Su apariencia brillante es ideal para jugar con todo tipo de pantalón, confeccionando looks que te convertirán en la mejor vestida por las noches de verano, muy al estilo de Gwyneth Paltrow y Madonna.
Sin hombros
Es verdad que las blusas strapless, o bien, sin hombros, alcanzaron una posición envidiable en la lista de tendencias en los 2000, sin embargo, en los 90, los modelos entubados en combinación de bermudas y jeans clásicos no pasaban desapercibidos.
Sarah Jessica Parker nos regaló toda la inspiración que necesitamos, luciendo un top sin hombros en color gris azulado junto a unos pantalones blancos de lino de tiro bajo.
Este look, que rindió homenaje a su icónico personaje Carrie Bradshaw, capturó la esencia de está época, con un martini en mano, durante una salida nocturna en Nueva York.
Con cuello halter
Si hablamos del regreso de blusas de los 90 no pueden faltar los modelos sin mangas y cuello que deja al descubierto los hombros y la espalda. Su sensual corte, el cual puede sujetarse detrás del cuello, puede variar en diseño y material.
Sin embargo, los tejidos prácticos confeccionados en algodón triunfan como imprescindible en el armario de toda mujer, perfectas para solucionar toda cuestión sobre qué vestir en días casuales e inclusive formales, todo depende de cómo se estilicen.
Si volvemos a la década de los 90, las mejores vestidas de la época nos dirán que no hay mejor pareja que unos vaqueros rectos o una minifalda con estampado tartán.
Camisetas frescas en tonos neutros
Las camisetas frescas en colores sólidos y con estampados gráficos son la representación pura de la simpleza y casualidad que definió la década en boga.
Fueron el elemento clave que sin mayor esfuerzo todos podían lucir, generalmente en corte recto y ligeramente ajustado con cuello redondo, no había supermodelo que no fuera capturada en la calle luciendo lo que ahora conocemos como el look de modelo off duty, compuesto por vaqueros, camiseta fresca y tenis deportivos, o en ocasiones, sandalias.
