En el corazón comercial de Bogotá, San Victorino representa para la ciudad lo que El Hueco significa para Medellín: un epicentro de movimiento, ingenio y resiliencia popular.
Fue precisamente en ese entorno vibrante donde, hace doce años, una madre emprendedora dio vida a Wanaawaa, una marca concebida como herramienta de transformación. Su propósito era claro: generar estabilidad económica y abrirle un futuro a sus hijos, hilando esperanza entre telas, colores y memorias del barrio.
Tras su destacada participación en Bogotá Fashion Week y su actual presencia en Colombiamoda, Wanaawaa se ha consolidado como una iniciativa de moda con identidad propia y gran proyección.
Propuesta original
La marca presenta dos líneas que encapsulan su esencia: la propuesta original, Wanaawaa, orientada al mercado mayorista con una selección de prendas versátiles como tejidos, pantalones, vestidos y camisetas; y UANA, su línea premium, concebida para quienes valoran no solo el diseño, sino también la historia y el significado detrás de cada pieza, apostando por una narrativa textil más profunda y sofisticada.
Este segmento debutó en la semana de la moda de la capital con su colección inaugural, titulada 10.10. La propuesta toma como punto de partida los orígenes de San Victorino, explorando la génesis del comercio en esta emblemática zona y su evolución a lo largo del tiempo.
“Queríamos rendir homenaje a ese espíritu emprendedor que dio vida al lugar, contando cómo el intercambio se transformó en una historia de identidad y perseverancia”, comparte Andrés Naranjo, director creativo de la marca e hijo de su fundadora.
La esencia urbana de este sector de la ciudad se plasma con fuerza en cada pieza de UANA: mapas, íconos locales y trazos identitarios se transforman en estampados y tejidos que narran visualmente su territorio. Pero la propuesta va más allá del diseño: la colección representa un testimonio de transformación social.
Desde hace un año, Wanaawaa trabaja en colaboración con personas privadas de libertad en la Cárcel Distrital de Varones y el Anexo de Mujeres de Bogotá, integrándolos activamente en el proceso creativo.
A través de una formación en la técnica de punch needle ofrecida por el equipo creativo de UANA, los internos han participado en el bordado de piezas que forman parte de la colección 10.10, convirtiendo cada puntada en símbolo de reconstrucción y esperanza.
Wanaawaa y UANA brillan con luz propia en Colombiamoda: la línea mayorista despliega sus propuestas en el Pabellón Blanco, mientras que la versión premium ocupa un lugar destacado en el Pabellón Marie Claire.
Tras su participación en la feria de Medellín, la marca colombiana da un nuevo paso en su expansión internacional. En septiembre, presentará su colección en el prestigioso New York Fashion Week, llevando consigo el relato textil y la identidad creativa que la han convertido en referente emergente dentro del panorama latinoamericano.
