Suele decirse que con la primavera todo se revoluciona, y aunque tengamos que lidiar con el cansancio estacional o los estornudos, debo admitir que no hay época que disfrute más. Es el momento de despedirse por fin de los abrigos voluminosos, de dejar de sentirnos inflados bajo capas infinitas y de olvidar ese frío intenso que nos calaba al dar un paso fuera de casa. Con el sol ganando terreno al reloj y un clima mucho más suave, llega el esperado ritual: renovar el vestidor y dar la bienvenida a las prendas ligeras.
Tengo amistades en Francia que sostienen que la primavera es la etapa ideal para que nuestro estilo personal termine de despuntar. Su filosofía se basa en apostar por esenciales de gran factura, piezas que no caducan y que priorizan la calidad sobre la cantidad; sin embargo, esto no implica que tus futuras adquisiciones carezcan de personalidad o dinamismo.
Incluso, hace apenas unos días, estuve refinando mi lista de deseos con su ayuda, y ahora que estas prendas forman parte de mi colección, estoy deseando que llegue el momento de estrenarlas. Cada pieza tiene ese carácter distintivo y ese aire refinado que garantiza el éxito en cualquier ocasión; lo mejor es que su versatilidad permite integrarlas entre sí sin el menor esfuerzo.
El top de básicos: Mi lista definitiva para dominar el estilo de entretiempo
Camisa de rayas con detalle en el cuello. Fue verla y sentir el flechazo. Es perfecta para el día a día, de estilo romántico y el detalle del cuello con volante y puntilla hace que tenga más personalidad sin perder su esencia clásica.
Falda midi estampada. Si te gustan los estampados, atenta, porque no tienes que renunciar a ellos y esta falda es la prueba. Este modelo tiene un corte recto que estiliza la silueta y resulta comodísma para llevar durante todo el día con jerséis o camisas.
Vestido midi rosa. Este tipo de vestidos son uno de los favoritos del estilo francés, y no es para menos, ya que resultan femeninos y fáciles de llevar. Además, este modelo tiene un corte sencillo que se adapta bien al cuerpo sin marcar demasiado. Me gusta especialmente junto a marrones y toques dorados.
Camiseta de rayas. Mi consejo es claro: no te compliques, y apuesta por prendas que sepas que le vas a dar uso, como esta. Combina con todo lo que tengas en mente, desde pantalones rectos hasta vaqueros o faldas.
Chaqueta en tono camel. No subestimes el poder de este tipo de chaquetas durante el entretiempo, sobre todo, teniendo en cuenta que combinan genial con cualquier básico de tu armario, especialmente si lo escoges en un tono neutro, como este camel.
Camiseta básica azul. Finalmente, la primavera nos trae de vuelta tonos como los pasteles. Son muy ponibles, versátiles y prácticos, por lo que también resultan una buena opción si buscas lo mejor de los dos mundos.
