La energía de algunas personas

Columnistas

Ramón Velasquez Gil

Ciertamente existen esas personas que van por el mundo moviendo todo a su paso. Una de ellas es mi hija Daniela.

La energía y ganas de vivir de Daniela es contagiarte, y si no te contagias a su ritmo pues igual te arrastra y hace que te muevas a la velocidad de su alegría y ganas de vivir.

Su emprendimiento para organizar cualquier evento o actividad, no tiene límites o cansancios o no puedos.

Escribo estas líneas en razón de que hoy no tengo nada en mente o no he tenido tiempo de pensar en nada para escribir pues el terremoto que es Daniela tiene dos semanas con nosotros en Miami de visita.

Ella bajó desde Toronto, Canad´, donde reside desde hace unos ocho años, a hacer algunas diligencias a Miami. Su esposo Ever, también llegó una semana después y también está con nosotros. Y bueno, ya se imaginarán el corrí corrí en el cual estamos aquí desde que llegó.

Playa, cenas, tiendas, reuniones y paseos, ha sido el común denominador de toda la familia.

Hoy se va, hoy regresa a Canadá dejándonos a todos; padres, hermanos, primas, tías y sobrinos, con ese agradable y un poco agobiante sabor a vida, a mundo que Daniela siempre lleva consigo.

Mañana, con toda seguridad, sentiremos esa sensación de vacío que nuestra piojita siempre nos deja al regresar a su ciudad de residencia.

Pero bueno, siempre con la esperanza de estar algún día todos juntos de nuevo.

Así es la vida de inmigrante.

Saludos

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