La mala racha de los Giants continúa. Aunque el equipo mostró esfuerzo y no renunció ni al partido ni a la temporada, volvió a quedarse corto. La derrota ante los Commanders extendió a ocho su cadena de tropiezos consecutivos, en una tarde marcada por errores, decisiones cuestionables y una defensa incapaz de frenar el ataque rival en momentos clave.
Un MetLife Stadium semivacío y un inicio cuesta arriba
El encuentro se disputó ante un MetLife Stadium a medio llenar, con montones de nieve acumulados alrededor del campo. A pesar de que los Giants eran favoritos por primera vez en más de un año, el equipo no logró justificar esa condición. Los Commanders, también sin aspiraciones claras, dominaron desde el inicio: en tres de sus primeras cuatro series sumaron 176 yardas, 10 primeros downs y una ventaja de 13-0.
A ese mal comienzo se sumó un error decisivo en los últimos segundos de la primera mitad. Un despeje del recién ascendido pateador de despeje fue devuelto 63 yardas para touchdown, la segunda anotación consecutiva permitida por la unidad de equipos especiales en igual número de partidos.
Errores que cambiaron el rumbo del partido
En un intento por responder, el mariscal de campo de los Giants lanzó una intercepción que fue devuelta 55 yardas. Lo que pudo haber sido una oportunidad de anotar terminó convirtiéndose en un gol de campo corto para los Commanders en la última jugada del segundo cuarto, ampliando la desventaja a 22-7.
Aun así, los Giants encontraron momentos para acercarse. Al final del tercer cuarto, un pase profundo hacia la zona de anotación estuvo a punto de convertirse en una jugada espectacular, pero el receptor no pudo asegurar el balón en medio del viento y la marca cerrada del defensor.
La siguiente jugada, una carrera conservadora de dos yardas, preparó un intento de gol de campo de 51 yardas que terminó fallando ampliamente, repitiendo la mala fortuna que ya había mostrado el equipo en ese mismo extremo del campo.
Los Commanders golpean de nuevo y complican la remontada
En apenas 69 segundos, los Commanders ampliaron la diferencia con una recepción de 51 yardas que dejó a la defensa de los Giants sin respuesta. Aun así, el equipo local volvió a mostrar señales de vida cuando un pase profundo de 42 yardas abrió una nueva oportunidad. Sin embargo, el mariscal tuvo que abandonar momentáneamente el campo para otra revisión por conmoción cerebral, la quinta desde la pretemporada, lo que interrumpió el ritmo ofensivo.
Robos defensivos y un intento final de reacción
En los últimos seis minutos, la defensa de los Giants logró forzar cuatro balones sueltos, recuperando dos de ellos y dando a la ofensiva nuevas oportunidades. Un pase de touchdown de 16 yardas en cuarta oportunidad acercó el marcador y mantuvo viva la esperanza cuando restaban menos de cuatro minutos.
Pero el último intento terminó en un pase incompleto en cuarta y ocho, después de que un defensor de los Giants realizara un esfuerzo notable para provocar un balón suelto que no pudo traducirse en puntos.
Un cierre amargo para un equipo en caída libre
El marcador final, 29-21, reflejó un partido en el que los Giants tuvieron oportunidades reales de empatar, pero errores acumulados, fallos en momentos decisivos y una defensa inconsistente terminaron por sellar otra derrota. Del lado de los Commanders, dos anotaciones —una terrestre y otra aérea— completaron una actuación suficiente para dominar la serie entre ambos equipos por cuarto encuentro consecutivo.
