La representante Delia Ramírez, demócrata por Illinois, anunció que presentará un proyecto de ley destinado a restringir de manera significativa la capacidad del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para detener o monitorear a inmigrantes. La iniciativa, que será presentada el miércoles, apunta a desfinanciar los centros de detención y redirigir esos recursos hacia servicios comunitarios. Ramírez reconoce que la propuesta no avanzará mientras los republicanos mantengan su estrecha mayoría en la Cámara de Representantes, pero sostiene que es crucial iniciar el debate antes de las elecciones de mitad de período.
Redirección de fondos hacia servicios comunitarios
El proyecto de ley, compartido en exclusiva con NBC News, prohibiría al DHS utilizar centros de detención o contratar nuevos espacios para ese fin. En su lugar, los fondos se destinarían a servicios de salud y apoyo social en las comunidades, incluyendo atención médica, vivienda y programas para personas afectadas por la aplicación de leyes migratorias. Según Ramírez, la medida responde a un patrón de abusos y excesos por parte de las agencias migratorias. “Creen que no hay límites para lo que pueden hacer”, afirmó en una entrevista.
Un Congreso dividido y un futuro incierto
Con los republicanos controlando la Cámara, la propuesta tiene pocas posibilidades de avanzar en el corto plazo. Sin embargo, Ramírez insiste en que su partido debe comenzar a construir un caso sólido contra las prácticas del DHS y preparar el terreno para futuras mayorías legislativas. La legisladora señala que los demócratas deben mostrar a los votantes que están respondiendo a las preocupaciones de las comunidades afectadas por las políticas migratorias actuales.
Críticas demócratas a ICE y al DHS
Líderes demócratas han descrito al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como una agencia sobrefinanciada y con escasa supervisión. Ramírez afirma que su proyecto de ley envía un mensaje claro a los votantes que exigen responsabilidad y límites a la autoridad migratoria. “¿Qué está haciendo el Congreso? ¿Quién nos defiende?”, dijo, citando preguntas frecuentes de sus electores.
Estrategia a largo plazo
Ramírez compara su iniciativa con tácticas utilizadas por los republicanos en ciclos anteriores, como la preparación de un caso para destituir al entonces secretario del DHS, Alejandro Mayorkas, en 2024. Si los demócratas recuperan la mayoría en 2027, asegura, estarán en posición de avanzar rápidamente con la propuesta.
Un contexto marcado por tensiones y protestas
La iniciativa surge en medio de un clima nacional tenso tras el fatal tiroteo de Renee Nicole Good por un agente de inmigración en Minnesota. Desde entonces, protestas masivas han sacudido las Ciudades Gemelas, y videos recientes muestran confrontaciones entre agentes y manifestantes en Minneapolis y Chicago, incluso dentro del distrito de Ramírez. El creciente escrutinio público ha impulsado un aumento en el apoyo a limitar las acciones de ICE. Una encuesta reciente muestra que más personas favorecen la abolición de la agencia que su continuidad, un cambio notable respecto a 2018.
Debate dentro del Partido Demócrata
Aunque algunos sectores progresistas piden la abolición de ICE, el centro de estudios demócrata Third Way advierte que ese lenguaje podría ser contraproducente. En un memorando reciente, argumentó que el lema “Abolir ICE” permitiría a los republicanos desviar la atención de los abusos de la agencia y presentar a la izquierda como débil en materia de inmigración. Ramírez rechaza esa postura y sostiene que su propuesta no afectaría la seguridad fronteriza ni impediría que las fuerzas del orden procesen delitos. “ICE desaparecería, no la aplicación de la ley penal”, afirmó.
Una señal política en un momento decisivo
La legisladora considera que presentar el proyecto ahora es una forma de demostrar urgencia y compromiso con las comunidades afectadas. Para ella, esperar hasta el próximo año sería demasiado tarde para construir apoyo y preparar el terreno legislativo. Su propuesta se convierte así en la manifestación más reciente de la oposición progresista a las políticas migratorias del gobierno federal y a la masiva iniciativa de deportación impulsada por la administración actual.
