La gobernadora Kathy Hochul presentó una propuesta presupuestaria que incrementa el gasto estatal en $6 mil millones sin recurrir a aumentos de impuestos. Según explicó, el fuerte consumo de los hogares con mayores ingresos y las bonificaciones récord en Wall Street han generado un flujo de ingresos que permite expandir programas clave y absorber recortes federales sin imponer nuevas cargas fiscales.
Expansión en Medicaid, educación y cuidado infantil
El plan presupuestario para el año fiscal que comienza el 1 de abril asciende a $260 mil millones, un aumento significativo respecto al año anterior. Entre los incrementos más destacados se encuentran:
- Un aumento de más de 11% en Medicaid, equivalente a $3 mil millones adicionales
- Un incremento del 4% en la ayuda escolar
- Una expansión de $1.7 mil millones en el gasto para cuidado infantil, elevando la inversión total a más de $4 mil millones
La gobernadora destacó que el estado cubrirá los primeros dos años de la implementación del cuidado infantil para niños de dos años, una pieza central del plan municipal para avanzar hacia el cuidado infantil universal.
Choque político con el alcalde Mamdani
A pesar del optimismo de Hochul, el debate fiscal con el alcalde Zohran Mamdani continúa abierto. El alcalde insiste en que se necesitan aumentos de impuestos para los más ricos y las grandes corporaciones, argumentando que la ciudad enfrenta un déficit acumulado superior a $12 mil millones entre el presupuesto actual y el próximo. Mamdani sostiene que la estabilidad fiscal del estado no refleja la situación de la ciudad y que es necesario “pedir a los más acaudalados que paguen su parte justa”.
Reservas sólidas y proyecciones favorables
Hochul subrayó que el estado ha visto un aumento inesperado de $17 mil millones en ingresos proyectados para los próximos años, lo que permite financiar programas sociales sin aumentar impuestos. También destacó:
- Reservas estatales de $14.6 mil millones
- Reducción de casi $8 mil millones en los déficits proyectados para 2028 y 2029
Sin embargo, analistas fiscales advierten que estas proyecciones dependen de un entorno económico incierto y de un sistema tributario altamente volátil.
Preocupaciones por recortes federales
Aunque el presupuesto absorbe parte de los recortes federales a Medicaid, la gobernadora no detalló cómo enfrentará otros recortes significativos. El Fiscal Policy Institute estima que el estado podría necesitar hasta $2.1 mil millones adicionales al año para compensar los recortes al programa SNAP, mientras que el presupuesto solo asigna $120 millones para bancos de alimentos.
Advertencias de expertos
Organizaciones de vigilancia fiscal señalan que el estado debería aprovechar los ingresos actuales para fortalecer sus reservas ante una posible recesión. “Tenemos una estructura tributaria progresiva que es volátil”, señaló Andrew Rein, presidente del Citizens Budget Commission. “En algún momento habrá una recesión, y deberíamos estar preparándonos”.
Debate sobre impuestos corporativos y personales
Hochul reiteró su oposición a aumentar impuestos “solo por aumentarlos”, afirmando que Nueva York ya tiene una de las estructuras tributarias más progresivas del país. Actualmente:
- La tasa máxima del impuesto sobre la renta estatal es de 10.9%, la tercera más alta del país
- En la ciudad de Nueva York, la tasa combinada supera el 14.7%
- La gobernadora propone extender por tres años la tasa corporativa máxima de 7.25%
Con impuestos estatales, municipales y del MTA combinados, las empresas con sede en la ciudad enfrentan una tasa total de 17.5%, la más alta del país.
Reacciones divididas
Grupos progresistas como el Fiscal Policy Institute, Our Time for Affordable New York y el Working Families Party reiteraron su llamado a aumentar impuestos a los ultra-ricos. Por su parte, organizaciones empresariales respaldaron la postura de la gobernadora, calificando su propuesta como “responsable y pragmática” en un momento económico delicado.
Incertidumbre sobre la estrategia del alcalde
Aunque Mamdani continúa pidiendo aumentos de impuestos, informes recientes sugieren que podría no presionar con fuerza por la medida este año. Con dos meses por delante antes de la fecha límite del 31 de marzo, el debate fiscal entre Albany y la ciudad promete intensificarse.
