La Ciudad de Nueva York anunció que cerrará el histórico centro de admisión para personas sin hogar ubicado en la Calle 30 —conocido durante décadas como Bellevue— antes de que termine abril, tras una evaluación de ingeniería que determinó que el edificio presenta un nivel severo de deterioro. La instalación, inaugurada en 1931, ha funcionado como el principal punto de ingreso para hombres adultos y familias adultas sin menores en los cinco condados.
Según la administración del alcalde Zohran Mamdani, el cierre permitirá reubicar a aproximadamente 250 residentes y trasladar los servicios de admisión a nuevas sedes en Manhattan, manteniendo la continuidad operativa del sistema.
Reubicación de residentes y continuidad de camas
Los Departamentos de Servicios Sociales y de Servicios para Personas sin Hogar informaron que los residentes actuales serán reubicados a mediados de marzo. Las autoridades recalcaron que el número total de camas disponibles en el sistema no disminuirá, ya que la redistribución se realizará dentro de la red existente.
El alcalde Mamdani subrayó que la decisión responde a la necesidad de garantizar condiciones dignas y seguras para quienes dependen del sistema de albergues. Señaló que su administración no aceptará instalaciones que no cumplan con estándares básicos de habitabilidad.
Nuevas sedes de admisión a partir del 1 de mayo
A partir del 1 de mayo, la ciudad trasladará la admisión de hombres adultos a 8 E. 3rd St., mientras que la admisión de familias adultas sin menores se realizará en 333 Bowery. Ambas ubicaciones se encuentran en Manhattan, lo que permitirá mantener la cercanía con servicios, proveedores y equipos de alcance comunitario.
La ciudad también mantendrá una presencia reducida en la instalación de la Calle 30 durante al menos un año, con personal encargado de orientar a quienes lleguen al antiguo sitio y ofrecer transporte hacia los nuevos centros de admisión.
Campaña informativa y plan de desarrollo a largo plazo
Las agencias municipales lanzarán una campaña de comunicación regional para informar a personas sin hogar, equipos de alcance y organizaciones proveedoras sobre los cambios. Paralelamente, la ciudad trabaja con agencias asociadas en un plan de desarrollo a largo plazo para el predio de la Calle 30, aunque aún no se han anunciado detalles específicos.
Preocupación entre organizaciones defensoras
Grupos de defensa expresaron inquietud por el ritmo acelerado del cierre y el posible impacto en personas que dependen del centro como punto de referencia. En una declaración conjunta, la Legal Aid Society y la Coalition for the Homeless recordaron que la instalación ha sido durante décadas la puerta principal de acceso al sistema para hombres adultos y familias adultas en toda la ciudad.
Las organizaciones advirtieron que cualquier interrupción en este proceso crítico podría generar confusión, retrasos en el acceso a camas y mayores dificultades para quienes ya enfrentan condiciones extremas. También subrayaron que muchas personas conocen la ubicación de la Calle 30 y que cambios abruptos podrían disuadirlas de buscar ayuda.
Llamado a garantizar accesibilidad y transparencia
Los grupos defensores pidieron que las nuevas sedes sean plenamente accesibles para personas con discapacidades y que los equipos de alcance y socios comunitarios reciban información clara y oportuna. Señalaron que, si la ciudad procede con un cierre temporal para realizar reparaciones, el proceso debe manejarse con transparencia y con la mayor rapidez posible para minimizar impactos negativos.
