Un estudio reciente de la Universidad de Cornell documenta una mejora significativa en la calidad del aire en Manhattan tras los primeros seis meses de implementación del sistema de peaje de congestion. Según los investigadores, la contaminación por partículas finas disminuyó en un 22 por ciento en zonas específicas de la ciudad.
Menos partículas nocivas en el aire
El análisis se basó en datos recopilados por 42 monitores de calidad del aire distribuidos por toda la ciudad durante un periodo de 546 días. Los investigadores se enfocaron en las partículas PM2.5, conocidas por su relación con enfermedades respiratorias y cardiovasculares como el cáncer de pulmón y los ataques cardíacos.
Entre enero y junio, las concentraciones diarias promedio de PM2.5 descendieron en 3.05 microgramos por metro cúbico, en comparación con una proyección de 13.8 microgramos si no se hubiera aplicado el peaje urbano.
Impacto más fuerte en la zona de alivio de congestión
Los efectos más notorios se observaron dentro de la nueva zona de alivio de congestión, que abarca desde la calle 60 hasta el extremo sur de Manhattan. Los investigadores destacaron que la política tuvo un impacto ambiental positivo no solo en Manhattan, sino también en otras partes del área metropolitana.
En el conjunto de los cinco distritos de la ciudad, la contaminación por partículas disminuyó en 1.07 microgramos por metro cúbico. En las zonas periféricas, la reducción fue de 0.70 microgramos por metro cúbico.
Menos vehículos, más aire limpio
Desde el inicio del programa, se estima que cerca de 18 millones de vehículos menos han ingresado a Manhattan. Esta disminución en el tráfico ha sido clave para la mejora en la calidad del aire, según el estudio.
Los investigadores señalaron que este es el primer análisis con evidencia específica por zona que demuestra los beneficios ambientales del peaje urbano en Estados Unidos. También sugieren que otras ciudades podrían replicar el modelo para obtener mejoras rápidas y amplias en su entorno.
Tarifas y controversia legal
Desde el 5 de enero, los conductores deben pagar nueve dólares para ingresar a la zona de congestión durante las horas pico. Sin embargo, el futuro del programa enfrenta incertidumbre legal. La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) ha presentado una demanda contra el gobierno federal, luego de que el Departamento de Transporte revocara la autorización para aplicar el peaje. Se espera que un juez federal emita una decisión antes de fin de año.
Puedes leer el estudio completo de la Universidad de Cornell aquí.
