Ante la suspensión inminente de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) por el cierre del gobierno federal, la gobernadora Kathy Hochul anunció esta semana una asignación urgente de $30 millones en ayuda alimentaria de emergencia. Esta medida busca cubrir más de 16 millones de comidas para los 3 millones de neoyorquinos que podrían perder acceso a alimentos básicos a partir del 1 de noviembre.
Un corte sin precedentes en la historia de EE. UU.
Por primera vez, una administración federal suspenderá la ayuda alimentaria durante un cierre gubernamental, justo semanas antes del Día de Acción de Gracias. La decisión ha generado preocupación nacional, ya que uno de cada ocho estadounidenses depende del SNAP para alimentar a sus familias.
Estados demandan desbloqueo de fondos federales
Funcionarios demócratas de 22 estados y el Distrito de Columbia, junto con tres gobernadores, presentaron una demanda para liberar un fondo de contingencia de $5 mil millones que podría mantener el programa activo por al menos dos semanas. Aunque el Departamento de Agricultura había considerado usar ese fondo, recientemente declaró que no puede hacerlo legalmente.
Impacto directo en familias vulnerables
La mayoría de los beneficiarios del SNAP son familias con niños, adultos mayores o personas con discapacidad. El beneficio mensual promedio es de $187 por persona, y sin él, muchas familias se verán obligadas a elegir entre comprar comida o pagar otras necesidades básicas.
Los bancos de alimentos se preparan para un aumento de la demanda, mientras que los estados intentan mantener el uso de las tarjetas de débito SNAP con saldo, aunque no se recarguen.
Respuesta estatal y local
Además de Nueva York, estados como Luisiana, Vermont, Virginia, California, Connecticut y Nuevo México están destinando fondos a bancos de alimentos y despensas comunitarias. Sin embargo, el Departamento de Agricultura ha advertido que no reembolsará a los estados por estas acciones.
En Carolina del Sur, el gobernador Henry McMaster anunció la apertura de un fondo sin fines de lucro para apoyar bancos de alimentos, aunque actualmente está vacío y depende de donaciones urgentes.
Riesgo para madres y niños pequeños
El programa WIC, que apoya a más de 6 millones de madres, bebés y mujeres embarazadas, recibió una reasignación de $300 millones para mantenerse hasta finales de octubre. Sin embargo, los fondos podrían agotarse tan pronto como el 8 de noviembre, dejando a miles sin acceso a alimentos nutritivos como leche, frutas y fórmula infantil.
