Este verano, el Irish Arts Center presentará el estreno norteamericano de North Star, un ambicioso espectáculo teatral inmersivo creado y dirigido por Kwame Daniels. Con funciones del 3 al 21 de junio, la producción transforma un viaje transatlántico del siglo XIX en una experiencia vibrante que combina música en vivo, palabra hablada y un coro de voces que atraviesa generaciones y continentes.
La obra se inspira en el viaje que el abolicionista Frederick Douglass realizó a Belfast en 1845, poco después de publicar su primera autobiografía y en un momento en que enfrentaba la amenaza real de ser esclavizado nuevamente. Su estancia en la ciudad marcó profundamente tanto su vida como la historia local: allí encontró un inesperado sentido de pertenencia y surgió la Asociación Antiesclavista Femenina de Belfast, fundada tras su visita.
North Star revisita esas semanas decisivas desde una mirada contemporánea, planteando preguntas sobre lo que significa —ayer y hoy— que una comunidad abra sus puertas a forasteros, nuevas ideas y nuevas identidades.
Un proyecto nacido en un momento de urgencia social
La idea de la obra surgió tras el asesinato de George Floyd, un punto de inflexión que llevó a Daniels a replantearse cómo generar espacios de encuentro y comprensión. El creador recuerda haber pensado que, en lugar de canalizar su frustración desde la distancia, debía construir un proyecto que acercara al público a las culturas y experiencias negras, pero desde la perspectiva de la isla de Irlanda.
Daniels señala que históricamente las conversaciones culturales en Irlanda del Norte se han centrado en las dos comunidades dominantes —católica y protestante—, dejando poco espacio para otras voces. North Star busca ampliar ese marco, ofreciendo un espacio donde nuevas narrativas puedan ser escuchadas.
Una partitura que une géneros, generaciones y ciudades
La música es un componente esencial de la obra. La partitura incorpora influencias del jazz, el hip-hop, el soul y la música clásica, con aportes de artistas como Kaidi Tatham y Hannah Peel. La palabra hablada también ocupa un lugar central, con intervenciones de voces como Nandi Jola y Colin Salmon.
Estudiantes de Belfast y Nueva York participan directamente en la producción, aportando poemas creados en respuesta a una pregunta que atraviesa la obra: ¿Sientes que tu ciudad es tu hogar? Esta colaboración intergeneracional y transatlántica refuerza el espíritu de conexión que define el proyecto.
Un hito para el Irish Arts Center y su nueva etapa artística
Para el Irish Arts Center, North Star representa un ejemplo del tipo de programación multidisciplinaria que la institución ha podido desarrollar desde su traslado a su sede ampliada en Hell’s Kitchen. Producciones de gran escala como esta, con más de dos docenas de artistas en escena, habrían sido difíciles de imaginar hace una década. Hoy, se han convertido en parte de la identidad del centro y de su compromiso con obras que cruzan fronteras culturales, históricas y artísticas.
Una experiencia inmersiva que dialoga con el pasado y el presente
North Star invita al público a explorar la historia de Frederick Douglass desde una perspectiva renovada, conectando su legado con debates contemporáneos sobre pertenencia, identidad y justicia social. La obra propone un viaje emocional y sensorial que une dos ciudades, dos épocas y múltiples voces en un mismo escenario.
Con su estreno en Nueva York, la producción se suma a la creciente oferta de teatro inmersivo de la ciudad, aportando una mirada profunda, histórica y necesaria sobre la relación entre memoria, comunidad y transformación.
