Los residentes de apartamentos en la ciudad de Nueva York podrían pronto ver una nueva incorporación en sus fachadas: paneles solares compactos instalados en ventanas y balcones. Una propuesta legislativa aprobada recientemente por la Legislatura estatal busca legalizar los llamados sistemas solares de balcón, permitiendo que millones de neoyorquinos generen parte de su propia energía desde sus viviendas.
La Ley SUNNY abre paso a sistemas solares enchufables en apartamentos
La legislación, conocida como la Ley Solar Up Now New York (Ley SUNNY), fue aprobada la semana pasada y ahora se dirige al escritorio de la gobernadora Kathy Hochul para su consideración final. La medida permitiría a los residentes instalar pequeños paneles solares enchufables en ventanas, balcones y otros espacios autorizados, conectándolos directamente a una toma de corriente estándar.
Este tipo de sistemas ya es común en países europeos como Alemania, donde se han convertido en una herramienta accesible para que los habitantes de apartamentos reduzcan sus costos de electricidad sin necesidad de instalaciones complejas.
Un modelo europeo adaptado a Nueva York
Según la propuesta, los residentes podrían utilizar equipos capaces de generar hasta 1.200 vatios de energía, siempre que cumplan con los estándares de seguridad y los códigos locales de incendios. La asambleísta Emily Gallagher, patrocinadora del proyecto, destacó que varias ciudades del estado —incluida Nueva York— están ansiosas por adoptar esta tecnología.
La legisladora señaló que estos sistemas permitirán a los residentes producir una pequeña cantidad de energía renovable para uso doméstico, contribuyendo tanto al ahorro económico como a la reducción de emisiones.
Eliminación de barreras y apoyo de empresas
Uno de los cambios más significativos del proyecto es que elimina la necesidad de obtener aprobación previa de una empresa de servicios públicos para conectar estos sistemas. Aun así, los residentes deberán notificar a su proveedor dentro de los 30 días posteriores a la instalación.
En un memorando dirigido a legisladores, Con Edison expresó que la propuesta logra un “equilibrio apropiado” entre ampliar el acceso a energía limpia y mantener la confiabilidad de la red. La empresa señaló que los sistemas de pequeña escala representan un riesgo mínimo para la infraestructura eléctrica.
Impacto ambiental y económico para los residentes
Los defensores del proyecto destacan que la Ley SUNNY no solo impulsa la energía renovable, sino que también ofrece una herramienta práctica para combatir el aumento de los costos energéticos. La senadora estatal Liz Krueger afirmó que la medida permitirá que millones de neoyorquinos accedan a energía solar “barata y limpia”, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático y fortaleciendo la independencia energética de los hogares.
Restricciones que podrían mantenerse en edificios residenciales
Aunque la legislación ampliaría significativamente el acceso a la energía solar, no garantiza que todos los residentes puedan instalar paneles. Propietarios, juntas cooperativas y asociaciones de viviendas conservarían la autoridad para establecer sus propias restricciones sobre sistemas instalados en balcones o ventanas.
