Esta semana, dos cafés de Manhattan se convierten en escenarios íntimos para la memoria y el testimonio. “Sip & Listen”, una nueva serie emergente creada para coincidir con Yom HaShoah —el día oficial del recuerdo del Holocausto en el calendario judío— invita a sobrevivientes del Holocausto a compartir sus historias en encuentros presenciales y cercanos. Las sesiones, diseñadas para grupos pequeños, buscan crear un espacio accesible y cotidiano donde escuchar, aprender y recordar.
Un formato íntimo para un recuerdo urgente
El concepto es sencillo y profundamente humano: durante aproximadamente una hora, los sobrevivientes hablarán sobre sus experiencias de supervivencia, pérdida y resiliencia, y sobre lo que significa transmitir estas historias en 2026. Los encuentros se realizan en dos cafés del Upper East Side y Upper West Side: Caffe Aronne (13 de abril a la 1 p. m.) y Patis Bakery (14 de abril a las 4:30 p. m.). La intención es que cada sesión sea pequeña, cercana y sin barreras formales.
Entre los oradores se encuentra Adrienne Petrook, nacida en Budapest durante la Segunda Guerra Mundial y sobreviviente gracias a que su familia logró esconderse hasta emigrar a Estados Unidos en 1950. Petrook forma parte de la oficina de oradores de The Blue Card, una organización sin fines de lucro dedicada a apoyar a sobrevivientes del Holocausto en el país. La serie comenzó el día anterior con la participación de la artista y sobreviviente Olga Spiegel.
Una población que envejece y enfrenta desafíos crecientes
Nueva York alberga la mayor población de sobrevivientes del Holocausto en Estados Unidos, estimada entre 14,000 y 15,000 personas. Sin embargo, muchos enfrentan dificultades económicas y de salud asociadas al envejecimiento. Según los organizadores, cerca del 40% vive en situación de pobreza, y la población mundial de sobrevivientes disminuye rápidamente: se calcula que a inicios de 2026 quedaban alrededor de 196,600 sobrevivientes en todo el mundo.
Este contexto añade urgencia a iniciativas como “Sip & Listen”, que buscan preservar testimonios directos mientras aún es posible escucharlos en primera persona.
Un momento crítico para la memoria histórica
La necesidad de estos encuentros también responde a una disminución documentada en el conocimiento público sobre el Holocausto. Una encuesta realizada en 2020 reveló que el 63% de los Millennials y la Generación Z en Estados Unidos desconocían que seis millones de judíos fueron asesinados durante el Holocausto, y casi la mitad no podía nombrar un solo campo de concentración. A esto se suma un aumento reciente en incidentes antisemitas en Nueva York, lo que refuerza la importancia de espacios que fomenten la educación y la memoria.
Una iniciativa que busca crecer más allá de Nueva York
“Sip & Listen” es una colaboración entre la Fundación Yad Vashem USA y The Blue Card, con planes de expandirse a otras ciudades del país el próximo año. Por ahora, la serie se desarrolla en lugares cotidianos donde la comunidad ya se reúne: cafés de barrio, mesas compartidas, tazas de café y conversaciones que buscan dejar una huella duradera.
La esencia del proyecto es clara: no se trata de un museo ni de una sala de conferencias, sino de un espacio accesible donde una historia personal puede transformar una tarde cualquiera en un acto de memoria.
