En un edificio histórico del East Side de Manhattan, un nuevo bar de cócteles está captando la atención de quienes buscan experiencias íntimas, misteriosas y cuidadosamente diseñadas. The Empress Room, inaugurado el 6 de marzo sobre el restaurante Madam Mikette’s, se presenta como un refugio elevado y discreto que invita a dejar atrás el ruido de la ciudad para entrar en un universo de velas, jazz y bebidas con simbolismo propio.
Un acceso oculto que conduce a un salón iluminado por velas
El acceso a The Empress Room comienza en Madam Mikette’s. Desde allí, una escalera conduce a un segundo piso que parece desconectado del mundo exterior. El espacio, iluminado casi exclusivamente por velas, crea una atmósfera envolvente que combina intimidad y energía social. Con capacidad para unos 70 comensales sentados y un grupo mayor de pie, el salón se organiza alrededor de mesas bajas, sillones amplios y una barra central que actúa como punto de encuentro.
La música jazz en vivo completa la escena, aportando un ritmo suave que acompaña la conversación y prepara el terreno para la carta de cócteles, el verdadero corazón del lugar.
Una carta de cócteles inspirada en el tarot
La propuesta de The Empress Room gira en torno a bebidas inspiradas en las cartas del tarot. Cada cóctel lleva el nombre de un arcano y está elaborado con combinaciones que buscan reflejar el carácter simbólico de cada carta.
Entre los más llamativos se encuentra The Devil, una mezcla profunda y aromática de ron añejo infusionado con mantequilla tostada, cereza negra, limón, café frío y sal ahumada. En contraste, The Empress ofrece un perfil más ligero y floral, con ginebra Old Tom, Cocchi Americano, Chartreuse amarillo, albaricoque y sirope de almendras.
Incluso las propuestas más atrevidas, como Six of Swords —mezcal infusionado con habanero y pimiento amarillo—, logran un equilibrio sorprendente entre intensidad y armonía. La carta está diseñada para despertar curiosidad y fomentar la exploración, como si cada bebida fuera una lectura líquida del destino.
Platos pequeños para compartir
La oferta gastronómica acompaña la experiencia sin restarle protagonismo a los cócteles. Los platos pequeños están pensados para compartir y mantener el ritmo de la velada: tacos crujientes de tartar de atún, tempura de gambas con salsa bang-bang y minihamburguesas de cordero con tzatziki destacan entre las opciones más populares.
Para quienes buscan algo más contundente, los macarrones con queso y langosta ofrecen una alternativa cálida y generosa, ideal para equilibrar bebidas más intensas o prolongar la noche.
Un refugio para bajar el ritmo
En una zona de Manhattan donde el movimiento es constante, The Empress Room propone un cambio de ritmo. Es un espacio para relajarse, conversar y dejarse envolver por la atmósfera, ya sea para disfrutar de un cóctel elaborado o para dejar que el tarot inspire una interpretación simbólica del momento.
El bar abre de miércoles a jueves de 17:00 a 23:00 y los viernes de 19:00 a 01:00, ofreciendo un horario que acompaña tanto el afterwork como las noches más largas.
