Cote, el célebre restaurante coreano con estrella Michelin, vuelve a expandir su presencia en Nueva York con una apertura que eleva aún más su ambición característica. Tras debutar en Flatiron en 2017, el equipo de Gracious Hospitality, liderado por Simon Kim, ha inaugurado un nuevo y espectacular complejo gastronómico dentro de 550 Madison. Más que un restaurante, se trata de un espacio de varios niveles que reúne tres conceptos distintos bajo un mismo techo.
Complejo gastronómico en pleno Midtown
La apertura, realizada el 18 de abril, marca la llegada de una segunda sede de Cote en Manhattan, acompañada por un nuevo bar de gran escala llamado Bar Chimera y un próximo mostrador de omakase dirigido por la leyenda del sushi Masahiro Yoshitake, previsto para finales de este año. El resultado es un destino culinario que combina lujo, teatralidad y una visión expansiva de la hospitalidad contemporánea.
Bar Chimera: un ingreso monumental
El recorrido comienza en Bar Chimera, ubicado en el nivel superior. El espacio está construido alrededor de un imponente pino, un guiño al simbolismo coreano, y rodeado de cabinas de felpa y tres barras especializadas: una dedicada al vino, otra al whisky y otra a los Martinis. La atmósfera mezcla la elegancia de una brasserie con la energía de un bar de cócteles, acompañada por bocados como ostras y una versión con foie gras del nostálgico dulce coreano “Home Run”.
Barbacoa coreana y energía de chophouse
En la planta baja, el comedor Costa 550 retoma la fórmula que convirtió a Cote en un referente: parrillas sin humo en cada mesa, cortes de carne envejecida en seco y una ambientación exuberante con vegetación suspendida. El menú mantiene sus clásicos, incluida la fiesta del carnicero por 118 dólares por persona, un recorrido por cortes premium acompañados de banchan y guisos. Esta ubicación incorpora además platos exclusivos, como japchae preparado junto a la mesa.
Bodega monumental que supera a la del Cote original
El nuevo espacio lleva la ambición vinícola de la marca a otro nivel. La carta incluye más de 1.400 botellas, con profundas verticales de Borgoña, Champagne y Burdeos. Cerca de la entrada, una exhibición de Madeira vintage —con botellas que datan incluso de 1835— establece el tono desde el primer momento. En Bar Chimera, gracias al sistema Coravin, se ofrecen vertidos raros por copa, ampliando aún más la experiencia.
Un proyecto pensado para Midtown
El nuevo Cote en 550 Madison encarna el espíritu de Midtown: espacios amplios, diseño impactante y una propuesta que invita tanto a una noche de Martinis como a una cena de carnes de alto nivel. Las reservas ya están disponibles y, si la popularidad del local de Flatiron sirve de referencia, conviene planificar con anticipación.
