En la alimentación también hay modas y, mientras que los especialistas se afanan en insistir y promover una dieta equilibrada con todos los nutrientes necesarios para una vida saludable, hay algunas tendencias que aparecen en la sociedad.
Un claro ejemplo son las proteínas, nutriente fundamental en la vida de una persona, pero que ahora goza de un tirón mediático destacado.
Por diferentes motivos se puede buscar una dieta más rica en proteínas, entre los que destacan por prescripción médica, para complementar determinadas actividades físicas o también son populares para la pérdida de peso y el mantenimiento de la masa muscular.
La proteína ayuda a sentirse saciado, lo que puede reducir el consumo total de calorías y facilitar la pérdida de peso.
No obstante, el consejo médico y seguir las recomendaciones de las instituciones que velan por la salud y la seguridad alimentaria sigue siendo el mejor consejo a la hora de perder peso.
A continuación, se detallan varios de los alimentos con más proteínas que están habitualmente al alcance de los españoles. La Base de Datos de Composición de Alimentos (BEDCA) recoge de forma pormenorizada y exhaustiva la composición de los alimentos y marca cuánta proteína contiene un alimento.
Alimentos ricos en proteínas
- Gelatina. Exceptuando los suplementos proteicos, ocupa el primer lugar en el listado de la BEDCA de alimentos con más proteínas con una proporción de 84.4 gramos por cada 100.
- Cecina. Puede llegar a tener 39 gramos proteína por cada 100. Se trata de un tipo de carne deshidratada que es religión en León.
- Queso curado. Los quesos, de procedencia animal, son una fuente rica en proteínas, y este en concreto copa la lista con 35,7 gramos por cada 100, según datos de la BEDCA.
- Soja. La soja en grano viene a ser la fuente más rica en proteínas vegetales, concretamente de 35,9 gramos por cada 100 gramos.
- Pechuga de pavo sin piel. Este alimento rico en proteínas animales aporta 29,9 gramos por cada 100 gramos de pechuga de pavo sin piel.
- Atún natural. Es uno de los pescados con más aporte proteico: 23,5 gramos por cada 100.
- Salmón. Es una excelente fuente de proteína de alta calidad, con casi 20 gramos cada porción de 100 g.
- Altramuces. Son unas legumbres parecidas a las judías, aunque no gozan de demasiada popularidad. Sin embargo, estas leguminosas, que pueden consumirse cocidas o en conserva como aperitivo, no contienen gluten y aportan hasta 36 gramos de proteínas por cada 100 g.
- Ternera. La proteína procedente de la carne de ternera es posiblemente la más consumida después del pollo en las dietas de los deportistas. Una porción de 100 gramos contiene 24 g de proteínas de alta calidad biológica.
- Jamón ibérico de bellota. Tiene 33.2 gramos de proteína por cada 100. Sus beneficios son de sobra conocido además de su aporte proteico.
Necesidades proteicas de cada persona
Respecto a esta moda de las proteínas, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recuerda que las necesidades proteicas de cada persona están regidas por factores como el peso, la edad, la actividad física realizada y la presencia de enfermedades previas. Las proteínas tienen múltiples funciones en nuestro organismo:
• Estructural: formar los huesos, los músculos, la piel, las mucosas.
• Reguladora: formación de enzimas y receptores celulares necesarios en la funcionalidad de las distintas células y, por tanto, de los distintos órganos del cuerpo.
• Transporte: de las diferentes moléculas dentro del cuerpo.
• Energética: se obtiene energía, pero con una baja eficiencia en comparación con otros macronutrientes, como los hidratos de carbono y las grasas. Habitualmente se utilizan por el organismo cuando no existen reservas de los otros macronutrientes.
Cuidado con los excesos
La SEEN pone el foco en evitar los excesos. Si existe una ingesta muy por encima de los requerimientos durante un tiempo muy prolongado se pueden generar daños, sobre todo a nivel renal, en personas sanas.
Igualmente, si una persona con patologías previas, como por ejemplo enfermedad renal crónica, aumenta en exceso el consumo puede ocasionar un daño orgánico.
En la otra cara de la moneda, en el déficit de proteínas, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición explica que en algunos casos puede ser necesario aumentar la cantidad de proteínas.
En la mayor parte de las ocasiones se puede conseguir el aumento proteico mediante alimentos en su forma natural de la mano de un asesoramiento dietético adecuado realizado por un profesional.
